Revista Alga nº53 - Primavera 2005


Edita:
  • Grupo de Poesía ALGA


  • Responsables de Edición:
  • Goya Gutiérrez
  • Moisès Stankowich


  • Portada:
  • "Escritura Poética" (Poema Visual de Gustavo Vega)
  • FEDERICO CERVANTES

    SUPERPRODUCCIÓN

           Cuando consideró que había llegado el momento, se desperezó. Sus movimientos eran lentos. La inactividad había sido larga, muy larga... Se había dedicado a pensar, eso sí. A ultimar los detalles. Ya estaba decidido y no albergaba en su seno duda alguna. Iba a ser algo inmenso, inigualable... La Gran Película.

           Por supuesto, se iba a encargar él de lo fundamental, es decir de la dirección, de la producción, del montaje... No concebía dejar la estructura de lo que preparaba en manos ajenas. Iba a ser su obra absoluta.

           Harían falta actores, evidentemente, muchos... Incluso pensaba incorporar en el guión un papel para su hijo. Ya empezaba a ser hora de que hiciera algo de su insípida existencia. Pensó también en el villano... En toda gran película debe haber un malvado. Y aunque en ésta habría muchos, se necesitaba a alguien especialmente odioso y despreciable. Pensó con una sonrisa en su peor enemigo. ¿Se prestaría él a hacer de protervo? Era tan orgulloso y mezquino que aceptaría sin duda pudiendo disponer, eso sí, de cierta libertad al interpretar a su personaje, dándole su propio toque.

           Porque de una cosa sí estaba convencido. Se requeriría espontaneidad. Iba a dar cierta libertad a los protagonistas.

           La trama quedaría perfilada en un guión con algunas bases inamovibles, pero cada cual aportaría sus conocimientos y su experiencia propios a la interpretación. No sería necesario un casting. Todos los actores se irían incorporando paulatinamente a la narración y ellos mismos serían responsables de su continuidad en ella en función de su capacidad de supervivencia dentro de la misma. Se rodaría cronológicamente, esto era importante, y la historia podría verse modificada sobre la marcha.

           Le divirtió, pero también le inquietó un poco pensar que tal vez el resultado final sería muy diferente del esperado... No obstante, ya no iba a volverse atrás, estaba plenamente decidido pasara lo que pasara.

           Los aspectos técnicos no le preocupaban en exceso. ¿El sonido? Era necesario ciertamente habilitar un sonido rotundo, envolvente, un amplio abanico de graves a agudos... ¿La fotografía? Lo importante sería el color. Nada de blancos y negros ni grises ni sepias imposibles. Ricas tonalidades y suntuosos contrastes. Una viva paleta de colores exuberantes y fantásticos, una... Se dio cuenta de que se estaba dejando llevar por el entusiasmo y tuvo una última vacilación. Al fin y al cabo era una empresa tal vez excesivamente amplia para él sólo... Desechó rápidamente esta idea, indignado consigo mismo. Había que empezar con ello, y había que hacerlo ya. Extendió su brazo derecho.

           -¡Hágase la luz! -dijo.

           En una explosión inimaginable que a él mismo llegó a sobrecoger, la luz se hizo.

           -¡Acción! -gritó.