Revista Alga nº56 - otoño 2006

"Lugar de perdición", Alberto Tugues. Ed. Emboscall, Vic (Barcelona), 2006.

______________ FEDERICO GALLEGO RIPOLL ______________

"LUGAR DE PERDICIÓN" (O SÍ, Y MÁS)

N o es "lugar de perdición" el de Alberto Tugues, sino lugar de hallazgo, precio valioso preser-vado con la minuciosidad del relojero, paciente, que articula pieza a pieza el mecanismo de su justificación ante la vida; o del pionero tozudo y confiado que bate sin cesar su cedazo en el río, hasta encontrar el oro en el que cree. Así va el texto desplegán-dose como un tejido propio, o destejiéndose como una larga hebra de hilo, que retiene en sus cabos la memoria de cuando fuimos diferentes, de cuando el mundo era un lugar donde ser, al margen de la personal capacidad de mercadeo y de la necesidad de cubrir los dedos y el miedo con mentiras.

Mirando por la ventana o mirándose al espejo, Alberto Tugues nos ve, nos observa, nos describe y nos comprende: nos ama en la utopía de nuestro alfabeto disléxico. Se reafirma en esta incapacidad de algunos para asumir la estúpida existencia previsible y prevista por quienes dirigen nuestra historia desde antes de nacer. Y así, rebelándose y revelándonos, nos instala en el mundo con pareja dignidad a la que de común se reconoce a los sufridos seres obedientes, que se esfuerzan en cumplir todas las expectativas que el sistema les ha hecho creer que son las suyas.

Siempre nos da Alberto Tugues aire para el salto, agua para el viaje y tierra para el descanso. Sus textos: ni verso, ni prosa, ni lava, ni ajenjo (o sí, y más), son, sobre todo, un lugar donde existir, donde caminar sin charol y mirar al vacío, sin prisas, asumiendo las aristas, los descosidos, los zapatos cambiados de pie, que transitan el envés de las plácidas semanas. Es gratificante el mojarse las manos con sus palabras, porque siempre nos permanece después adherida una o muchas deslumbrantes metáforas, pequeñas súbitas iluminaciones que siguen brillando de noche, como luciérnagas, y que vamos guardando con cuidado y respeto en la caja de nuestros tesoros.
Despojadas del lugar de su hallazgo, estas casi-letanías para ángeles cansados, nos podrían servir de faro en los momentos de niebla persistente:

"...un rayo de sol separando las palabras caídas"
"...trozos de infancia, crepitando"
...un lugar, a medio camino entre su casa y los nombres..."
"...nombres y días de piel fresca"
"...un residuo de infinito en el rellano..."
"...dos trozos de eternidad reseca en el bolsillo..."

En este "Lugar de perdición", que Editorial Emboscall ha publicado, acompañado de treinta sugerentes y líricos dibujos de Roc Espinet, vuelve Alberto Tugues a rescatarnos para un nuevo territorio literario donde crecer y sobrecogernos, sobrevividos a tanta estupidez y tanto tedio como de común nos agobia. Afirmándose en su peculiar escritura generadora de ámbitos de existencia particulares, en los que el lector se sabe observado y descrito, nos instala de manera inteligente en un No consecuente y positivo. (O sí, y más.)

ALBERTO TUGUES, Barcelona, 1947. Ha publicado los siguientes libros de poemas en prosa Guía urbana de infancias, calles y espectros (1996), Guía urbana de perplejos (1998), El archivo del copista (1990), Distritos postales para ausentes (1998), Historias breves de este mundo (2002) y Lugar de perdición (2006).