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______________ GERARDO GUAZA ______________
HIERROS CANDENTES
Fuisteis hierros candentes
que abrasasteis mis manos,
pero ya de la cicatriz
brotan fuertes tendones
que os enarbolan hasta el mismo cielo
-a pesar del temor
de sentir en mis palmas
un asomo lejano de tibieza-
para luego caer sobre la tierra
y horadar con vosotros
su blandura de lágrima,
Fría semilla sembraré:
quedarán para siempre
como mis manos estos campos yermos.
Marzo 2009

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