Revista Alga nº62 - otoño 2009


Edita:
  • Grupo de Poesía ALGA


  • Responsables de la Edición y Redacción
    del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo


  • Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
  • Pintura cortesía de Víctor Ramírez

    Sumario
  • CHAMI (NURU-D-DIN ABDUR-RAHMAN) (S. XV)

    TRADUCCIÓN DIRECTA DEL TEXTO ORIGINAL POR
    RAFAEL CANSINOS ASSENS

    GSALAMAN Y ABSAL (Fragmento)

    Ay de aquéllos que, habiendo ya gustado
    ese prohibido mosto que los labios
    de los mortales, unos contra otros,
    apretándose, exprimen y se brindan,
    como un licor que a todos embriaga,
    mientras el Tiempo en las fugaces alas
    de la Noche y el Día camina raudo
    y en el cielo la Luna crece y mengua,
    cual en la fuente de la Vida misma,
    allí siguen bebiendo confiados,
    cual si nunca el venero se agotase.
    (…)

    ¡Ay de las dichas que la Noche aporta
    y que, al llegar de nuevo la Mañana,
    una copa vacía son tan solo!

    ****

    Salamán contemplaba aquel móvil desierto
    y pensaba: "Allá dentro no habría pie ni ojo -es cierto-
    que seguirte pudiera." Y así pensando, vino
    a llamar su atención en un lugar vecino
    un raro barquichuelo que una luna menguante
    semejaba, y en ella él y Absal, al instante,
    entraron como un sol y una luna que entran
    en un signo celeste y el Zodíaco concentran.
    (…)

    Luego que por espacio de una luna bogaron
    y al viento de la mar su belleza casaron,
    vieron, de pronto, ante ellos una islita surgir,
    más espaciosa aún que cuanto pueda decir.

    No viéronse en parte alguna flores tan primorosas
    ni pájaros ornados de plumas tan vistosas.
    Pero cuando un amor no podemos dejar,
    y tampoco podemos a su encanto entregar
    el alma plenamente, ¿qué otro recurso queda
    que apelar a la fuga que liberarnos pueda?

    Y Salamán, resuelto a la fuga, un camello
    aprontó y cierta noche, agarrado a su cuello,
    huyó de su palacio…., mas llevando consigo
    a Absal, juntos los dos, la amiga y el amigo,
    unidos y apretados, como esa doble almendra
    que en una misma cáscara a las veces se acendra;
    tan juntitos que apenas si en tan estrecho abrazo
    halla modo el amor de dilatar su brazo.

    "Antología de poetas persas",
    de Rafael Cansinos Assens,
    Arca Ediciones, Madrid 2006.