Revista Alga nº62 - otoño 2009

____________________________________ CONCHA GARCÍA ____________________________________

Ánforas
Goya Gutiérrez
Editorial Devenir, Madrid 2009.
Poesía, 66 páginas.

PALABRAS EN LA LENGUA DEL ÁNFORA

El título de un libro, sobre todo de poemas, es la primera puerta que debe franquear el lector para entrar con cierta curiosidad al contenido del mismo. Hay libros cuyos títulos no te sugieren nada, otros resultan tan sugerentes que sólo te los compras porque el epígrafe te cautiva. Puro envoltorio de hermosas palabras, pero un envoltorio atractivo va a hacer que se tenga una mayor expectación.

Como sabemos, las ánforas fueron utilizadas para el transporte y almacenamiento de productos básicos de alimentación. Hoy, al verlas en un museo, atrapadas en las cristaleras, adquieren una belleza que se basta a sí misma quizás por la elegancia de su forma, o el deterioro de su barro manchado de tiempo, o porque te la imaginas alineada con otras en un almacén milenario. Pero ahora, en pleno siglo XXI un ánfora sólo puede ser una metáfora. Y este poemario, haciendo gala de su título, también lo es. Sin duda es una metáfora de la existencia y del tiempo que se escapa planeando en un viaje interior que pone en relieve el buen oído de una lectora de poesía atenta para ofrecer al lector dos cosas: un ritmo entre fraseos casi salmódicos, y una riqueza de imágenes que van a contracorriente de estos tiempos por la precisión con la que se instala en la tradición poética simbolista, preocupándose por recuperar un lenguaje antiguo que convierte en merodeos ensartados como eslabones en una cadena de palabras y acaban por desvelar el asunto del libro que he mencionado antes: el tiempo y su fluir.

Goya Gutiérrez, con Ánforas, es autora de cuatro libros de poesía y de una plaquette titulada Regresar que en 1995 dio a conocer en los minoritarios círculos literarios barceloneses sus primeros poemas. Releyéndolos me sorprende la diversidad estilística y de contenido que ya manifestaba poseer y con las que iba a trabajar en su futuro:

"Cada libro de poemas constituye un todo, una obra vertebrada a través de uno o varios ejes temáticos, los poemas son autónomos y tienen unidad significativa por ellos mismos, pero estableciendo también interrelaciones con otros. La poesía, más que otros géneros, está más vinculada a la vida y a la conciencia de la muerte, y por tanto concibo en cada libro una experiencia poética distinta y nueva que ha de marcar algún proceso evolutivo".

Así ha sido. En este poemario Goya Gutiérrez continúa fiel a la prerrogativa de reflejar la vida y la conciencia de la muerte a base de un ritmo poético que como he dicho antes no carece de intensidad: "Huele hoy la casa a brisa a mariposa/ a posos de memoria emergiendo/ como un collar de perlas que se suelta/ por dentro algo se va desenhebrando". Imágenes que representan el contenido de la memoria, donde flota un vaho de irrealidad, no siendo difícil imaginarse un ánfora, trasladarla al presente y hacer que caigan palabras para formar un sendero de sensaciones arremolinadas y también esparcidas en torno a la experiencia poética. Sabemos que cuando leemos esta poesía no estamos ante un relato constreñido. La autora busca algo más que la imprecisa exactitud de lo cotidiano: "No es fácil que no te tiemble el pulso/ ante el recuerdo de tantos amasijos de hierro/ enmudecidos o de quien rehaciéndolos/ quiso darles su voz sobre los campos/ de pétalos cruzados en tallos de agonía". Algunas experiencias poéticas se generan tan sólo en el lenguaje donde las palabras no sean etiquetas que les ponemos a las cosas, sino que surjan de la percepción significativa y mundanal de las cosas. Así el poema es la experiencia más honda del lenguaje: "Se hará búcaro/ silabeo en tus labios/ Palabras en la lengua del ánfora/ Metáfora e imagen en su vientre como hebras/ se seda de metal de vidrio opalescente". Y nos preguntamos dónde está ese lenguaje al que no se puede llegar y del que somos meros balbuceantes: "no hay palacio cabaña o rascacielos/ donde albergar la huida/ regresamos o huimos hacia dentro".

CONCHA GARCÍA (La Rambla, Córdoba 1956) es poeta y escritora. Se licenció en Filología por la Universidad de Barcelona, ciudad donde reside. Ha editado varios poemarios desde el año 1987 con el libro "Por mi no arderán los quicios ni se quemarán las teas", hasta el 2003 con "Lo de ella". Su obra reunida la ha publicado recientemente la editorial DILEMA de Madrid (2007) bajo el título "Ya nada es rito y otros poemas". Su último poemario es "Acontecimiento", Editorial Tusquets, Barcelona 2008. Parte de su obra ha sido traducida a diversos idiomas y galardonada con varios premios. Preside Mujeres y Letras en Barcelona.

GOYA GUTIÉRREZ Ver:
http://www.telefonica.net/web2/goya-gutierrez/ y
http://www.castelldefels.org/alga"