ALGA Revista de Literatura
nº65 - primavera 2011




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Redacción:

  • Xavier Carreras
  • Ignacio Gamen
  • Susana Lastra
  • Elvio René
  • Jorge Stoysich
  • Enric Velo


  • Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • Esquarterada (2010).
      Ferro i roba, mides canviants
      de Maïs (Marisa Jorba).

    Sumario
    ANTONIO MONTERROSO

    Es miembro del Grupo de Poesía ALGA. Ver: www.castelldefels.org

    UN EPÍLOGO PARA LA NOCHE DE LOS TIEMPOS

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, las palomas en su despedida, al rozar de sus alas por las esquinas, como proyectiles de angustia y de deseo, ungieron con su sangre las cristaleras de los rascacielos de Manhattan.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, la Estatua de la Libertad, contra todo designio, giró ciento ochenta grados su figura en acto de reverencia hacia quienes marchaban para defender con su Vida la llama de su antorcha frente a los inicuos vientos de la Historia.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, como regalo nupcial de los elementos de la Naturaleza a las fuerzas de la Vida, se desató un huracán de leche y miel sobre el útero primigenio de la mar océana.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, el corazón de todos los amantes de la tierra tembló al unísono con la fuerza de un volcán que derrite con su lava las entrañas más duras de quienes nunca aman nada más que su vida.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, el tiempo -time on our hands- se nos escapó de las manos y los relojes clavaron sus agujas en la arena buscando el apátrida centro de la Tierra Prometida.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, su adiós quedó prendido en las ramas de los árboles, en el canto imperecedero de los pájaros, perfumando las almohadas.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, bajo la rúbrica de los brazos impotentes de Ignacio Abel rodeando su cintura, la Humanidad entera renovó su ancestral contrato con la Vida.

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España…

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España…

    El día que Judith Biely zarpó de Nueva York hacia España, Ernest Hemingway, quizás supo ya de primera mano por quién sí, por quién no, si por ti, si por mí, por quién doblan las campanas.

    A propósito de La noche de los tiempos,
    de Antonio Muñoz Molina,


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