ALGA Revista de Literatura
nº66 - otoño 2011




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Redacción:

  • Xavier Carreras
  • Ignacio Gamen
  • Susana Lastra
  • Elvio René
  • Jorge Stoysich
  • Enric Velo


  • Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • In Focus (4).
      de José Javier González.

    Sumario

    Poesía - Colaboración Especial

    CHARLES WRIGHT

    Pickwick Dam (Tennesee, 1935). Es autor de libros de poemas como Littlefoot: A Poem (2008) (que ahora se presenta como Potrillo); Scar Tissue (2007), ganador del Griffin Poetry Prize y de próxima aparición en esta misma colección de Vaso Roto; Zodiaco Negro (1997), ganador del Pulitzer Prize y editado en España por Pre-Textos en traducción de Jeannette L. Clariond, o Una breve historia de la sombra (DVD ediciones, traducción de Jeannette L. Clariond).

    Traducción al castellano:
    JEANNETTE L. CLARIOND y
    EDUARDO ZAMBRANO

    Nº 23 (Fragmento)

    Nadie necesita un Paraíso cuando cae la lluvia

    y el viento no dispersa las

    nubes.
    Sin nadie cerca, las hierbas se doblan sobre sí mismas,
    las ramas se encorvan y la lluvia sigue cayendo.
    Hay una sola e inquieta serenidad

    cuando la lluvia cae y cesa el aire,

    el perpetuo estado de la ausencia, donde todo se sosiega.

    Llueve sobre todo como la luz del sol,

    desde las nubes.

    Una quietud enorme brilla en un tejido de gotas
    como lenguas en el más allá.
    Nubes como el humo que se queda luego de un incendio en el bosque,
    suspendidas y vagando por lo alto.

    Fuera del sosiego, un pequeño esplendor.

    (…)
    ……………

    Pie Grande, el viento del norte, azota entre los árboles
    buscando algo que no podemos saber,

    o incluso, quizá, de lo que no hemos ni oído hablar,

    empujando las ramas aparte,

    siempre más allá, justo fuera de la vista.

    El sol llena de luz sus huellas.
    Tras la respuesta siempre hay otra pregunta,
    puede que la última.

    Al menos podemos contar con ella.

    Soy un recolector de imágenes.
    Me gustan las que están ya maduras

    al borde de la rama.

    Conocerse a uno mismo es el último sí, por supuesto.

    El no,

    sin embargo, está justo tras él, justo al final.
    Qué fácil perderse uno mismo en el huerto,

    este árbol y aquel,

    todo brillante, todo fácil y al alcance de la mano.

    …………..

    La noche se prepara para lo invisible,

    la ausencia de sí misma.

    Nubes difusas. Sobre el poste de la barda, una gata blanca
    sentada en su trono.

    Plumas de ave pegadas al vidrio de la ventana

    donde el pinzón intentó su vuelo de mediodía a través de lo visible.
    Mejor conservar la cabeza baja,

    dormir entre el oscurecer de los árboles.

    Nada puede detenerlo. Un movimiento de su capa y se va.
    (…)
    …………..

    No tengo nada que decir. Soy una grabadora,

    un audífono.

    Lo que escucho es lo que te diré.

    Soy el desagüe de pergaminos y canciones muertas,

    soy la lengua de cuanto existe,

    cuyos secretos son murmurados y no oídos.
    Escúchame, escucha esa nada que tengo para decir.

    Nº 27 (Fragmento)

    Todos hemos llevado vidas desordenadas,

    algunas de ellas dentro, algunas de ellas fuera.

    Pero solo el poema que dejes tras de ti es importante.
    Todo el mundo lo sabe.
    El viaje hacia uno mismo es lo que importa
    sea cual sea tu camino.
    Hay veces en que no puedo estarme quieto por todas las estupideces que leo.
    Ahí está el colibrí, que tiene que comer sesenta veces
    su propio peso en un día para mantenerse vivo.

    Eso es vivir en el límite.

    Nº 34 (Fragmento)

    Pienso en los maestros de hace un siglo
    y a menudo deseo que vinieran y susurraran sus secretos en mi oído,
    mi oído derecho, el bueno. Quizás no todos, pero sí un par de ellos.

    Las hojas caídas

    ensucian la grama y el camino de entrada. Otoño.

    Verano indio. Todo es quietud.
    El otro lado del mundo, dicen, es una puerta

    tras la que me reencontraré con mi vida.

    (…)

    ……………..

    ¿Existe un vacío que todos compartimos?

    Quiero decir: antes del fin.

    El cielo y la tierra dependen de esta claridad,

    el cielo y la tierra.

    Bajo los doblones de oro de las hojas caídas del arce
    el inframundo construye su madriguera,

    harto de luz.

    Del libro Potrillo (España-México, 2011)

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