ALGA Revista de Literatura
nº67 - primavera 2012




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • Borges
      de Federico Gallego Ripoll

    Sumario

    Poesía

    FEDERICO GALLEGO RIPOLL

    FEDERICO GALLEGO RIPOLL (Manzanares, 1953) es poeta. A veces -sin dejar de serlo- dibuja, sobre todo para ilustrar poemas o retratar poetas. Porque de igual manera que hay algo de pictórico en su poesía, utiliza las tintas para crear ámbitos que acojan un temblor, una emoción o un miedo, y lo compartan: se diría que poesía y dibujo son en él dos idiomas pero un único lenguaje. Desde 1981 ha publicado 16 libros de poemas, algunos en editoriales tan prestigiosas como Adonáis, Endymion, Hiperión o Visor, y ha sido reconocido con premios como "Castilla-La Mancha", "Barcarola", "Feria del libro de Madrid", "Jaén", "San Juan de la Cruz", "Emilio Alarcos", "Ciudad de Irún" y "Ciudad de Badajoz", éste por su último libro: Dentro del día, acaso (Algaida. Sevilla, 2011). La antología Un lugar donde esperarte (B.A.M. Ciudad Real, 2008) reúne una amplia selección de su obra.

    UNA PEQUEÑA IDEA DE FELICIDAD

    ¿Por qué no pensar que al fin seremos árboles,
    por qué no desearlo,
    por qué no confiar en la misericordia del destino?
    Árboles firmes soportando el viento,
    despertando a los pájaros al alba,
    recogiendo las nubes cada tarde
    antes de repartir
    el violeta preciso a cada una.

    Árboles infinitos confortando en su duda
    a la tímida luz de las estrellas,
    saludando en su tránsito a los paisajes viajeros
    con un gesto común a todos sus idiomas.

    Árboles felices sin temer a la vida,
    preservando a los tigres del furor de los hombres,
    preservando a los hombres del furor de los hombres;
    árboles sin conciencia, sin pecado, sin miedo,
    regalando su sombra a las hormigas,
    dueños de la certeza de lo inútil,
    hermosos como amantes en silencio
    ardiendo dulcemente en el ocaso.


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