ALGA Revista de Literatura
nº70 - otoño 2013




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • Niña saharaui
      de Marcello Scotti

    Sumario

    Poesía

    J. RICART

    J. RICART (Valencia, 1973) Poeta discursivo y visual. ha publicado entre otros libros: Desde la Jarquia, Riad secreto y Las cenizas del viaje. Como editor ha preparado 20 años de poesía a la universidad, 44 Micro-cuentos y La mirada leída y dos antologías didácticas, una sobre Miguel Hernández, y otra sobre la generación del 27. Como poeta visual ha organizado diversas muestras colectivas, aparte de varias exposiciones individuales. Es profesor de lengua y literatura y colabora habitualmente en la crítica de libros en prensa. Los poemas aquí seleccionados pertenecen a su último poemario Ex Voto, aún inédito.

    SERVIDUMBRE

    Ningún atleta es coronado sin sudor
    San Jerónimo

    Suspendido en la asfixia,
    inmóvil en la punta de un aroma,
    crece el amor
    igual que las mareas
    más rápido que la fiebre o la pólvora.

    Bajo un zodíaco
    de sombras y de azufre,
    una pasión de flechas encendidas
    que derrite plomo en los ojos,
    un grito que se ahoga entre algas
    y sollozos que se vuelven gemidos
    y alaridos de alambre.

    A golpe de fuego y de furia
    el horizonte de la página
    fulge por un instante,
    incendiado de besos y bengalas.

    Después de ser cien veces azotado
    por la ceniza y el azogue,
    hete aquí, todavía,
    la servidumbre de mis versos.


    CÁRCEL DE AMOR

    Mi amado es mío y yo de mi amado
    que pasta entre azucenas
    Cantar de los Cantares

    Como un antiguo exvoto
    de corazones
    y de cuarzos oscuros
    ofrecido a la noche.
    Como la castidad del mármol
    que cumple con la penitencia
    de callar su deseo.
    Como un lento martirio
    de antorchas y azucenas.
    Como un fuego de purgatorio
    esperando tus labios.
    Como una bendición poblada
    de alabanzas y pájaros.
    Como un breve disturbio
    de caricias y versos.
    Como una vigilia sin ángeles:
    todo mi cuerpo, de amor traspasado
    por estas siete saetas.


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