ALGA Revista de Literatura
nº71 - primavera 2014




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • Cases Transparents, Diürn, Gran Cercle i Lluna Negra. 2012
      de Jordi Traperho

    Sumario

    Páginas centrales

    TALLER DE LITERATURA


    Antología de poesía joven: Doce nuevos poetas

    Selección a cargo de: Goya Gutiérrez


    Paola Cadena Pardo

    Martin Shwiff

    Alejandro Massa Varela

    Iris Parra



    Iris Parra

    *Pompas de jabón mecidas por el aliento de los árboles, mezcladas con el aroma del cerezo en flor en un paisaje rodeado por destellos rosas. Sólo un recuerdo en la amplia pintura que nadie puede capturar eternamente.

    *Allí colgaban tranquilamente, reposando en un sueño permanente hasta que alguien les devolviera a la vida. Repasé con la mirada cada uno de esos cuadros, recorriendo con mis dedos invisibles todas las irregularidades. De repente, los colores saltaron de la tela y se posaron en mi mente, sutiles y agradables. Al siguiente instante, un torrente con la fuerza de un tsunami sublevó mis entrañas, desvelando una luz que contaba la historia del mundo. Aparté la vista ante tal impresión y me alejé, incapaz de pronunciar una sola palabra más.

    *Cuando la estabilidad se evapora y la lógica parece invadida, aparece el viejo personaje en sus mentes. Induce, con su voz andrógina, a recuperar esa simbología en color, derriba muros con una sola mirada y devuelve con nitidez el entendimiento.

    *Bella, dulce y suave como la seda de un kimono, con la piel aterciopelada de melocotón. Selene brilla en medio de un océano olvidado por la sed de libertad que el pueblo ha clamado con ahínco, sudor y sangre. El aire es abrumador, tangible; levanta la mano y retira una cortina de neblina con facilidad, en un gesto puramente cotidiano. Ha reducido su vida a andar, con la montaña de fondo como guardiana de su penitencia.

    *La infinidad del color en la tirantez de una cuerda de violín.

    Del libro Cuerdas de violín-Cordes de violí, 2013

    *Podríamos definir los colores de este atardecer que no puedo contemplar, sentirlo por dentro y, con miradas penetrantes entender, no comprender; ser uno y dos a la vez. Que tu olor fuese el mío dentro y fuera del globo, junto a la libertad abandonada sin rumbo. Podríamos, podremos, no pudimos.

    *Cerrar los ojos, pararse bajo las finas gotas de lluvia que caen leves y firmes a la vez por mi anonadado cuerpo. En la acera de enfrente, junto a un semáforo imberbe emerge el calor de otro ser humano, otra pequeña y estilizada figura que absorbe el frío imperturbable del agua helada en sus brazos, en su boca, esperando sin esperar porque no había prisa ni lugar donde llegar.

    *Dos visiones enfrentadas en sueños y desvaríos de los que sacrificaron sangre ajena para reclamar su trono. Dos pueblos divididos por el desamor que azota la nación y un deseo común en el pensar de sus habitantes. Heridas compartidas desde dos lados de una misma frontera, cruel deseo del macho imperial que lleva a la perdición a cientos de estrellas únicas. Un cuchillo de dolor que recorre cada espacio, vello que se eriza entre bombas y muertos. De repente, un artefacto cruza el cielo, manchando más allá del oxígeno, llenando de esperanza una vida de púas, clavos y martillos. La realidad hace desvanecer todo el antiguo sueño de gloria, una cárcel para demostrar que la naturaleza del hombre reside en la maldad.

    Del libro Incierta realidad, 2011

    *Y en la infinidad de la nada encuentra siglos de formación esporádica que poco a poco le revelan irisadas estrellas del universo, los brillos antaño alucinantes que tan solo son recelos del pasado y que ni siquiera existen a pesar de que los ojos las pueden contemplar. ¿Cómo creer entonces en nada de lo que ve? Entre millones de acertados imprevistos conformando la tela del tiempo, deja caer las hojas de la ilusión al suelo, pisoteándolas luego en charcos de alquitrán y prendiéndoles fuego junto a la vana ficción. Sólo así es capaz de olvidar.

    *Desesperada por los aullidos de gigantes acaudalados, dueños de corazones vacíos y mentes rotas, con el presente llorando lágrimas de hormigas. Acaso lo anhelado es la desesperación, la muerte en vida, el repique de campanas lejanas de oriente. En sus tumbas los no vivos retumban, los catalejos gruñen, el aire susurra funestos cánticos. La luna desfigurada llora por su señora, aquella que vivió llena de gloria, aquella que hoy yace entre piedras afiladas. Un relámpago rompe el cielo, de él millones de gotas irisadas caen, sin rumbo, pegadas al horizonte imaginario en que Freud vivió. Quizás las antiguas cosechas vuelvan a crecer, pero su cuerpo frío e inerte ya nunca olvidará el color plateado de su último aliento.

    Del libro Ofuscas tríadas, 2009

    *Besos encerrados en burbujas de cristal como los tesoros mejor guardados del universo. Fragancias y roces que culminan en una obra maestra tan simple y sutil como el contacto entre los labios. Con el tiempo evocas el recuerdo, intentando esclarecer si fueron tangibles o sólo el producto de una imaginación desbordada.

    *Insustanciales, las horas pasan enredadas en la burocracia de la vida. Mientras la gente espolea sus prisas para llegar a cualquier parte yo me planteo en qué civilización encajarían mis pensamientos. Y me siento a tomar un té mientras los clásicos me invaden con imágenes de mitos semidesnudos y grandes mares de ilusión. En un mundo que avanza hacia su degradación es preciso encontrar una pequeña llama de intimidad colectiva.

    *Un rayo de luz entrecorta las esquinas de cristal de un escenario en la penumbra. Cierro los ojos y las palabras fluyen como el algodón de azúcar, pomposas y suaves, escritas en el aire. Todo pierde forma y se desdibuja, se matiza a través del aire cálido de su voz. Los acordes, en contacto con mi oído, me acarician los sentidos; su movimiento, cien mil mariposas tomando el sol en una chispa de color.

    IRIS PARRA nace en Barcelona, un mes de setiembre bajo el símbolo del 9: 29/09/1989. Desde muy joven muestra especial interés por la música, la poesía y el arte; actualmente es miembro del grupo vocal Ol'Green. Su incursión en la poesía queda reflejada en Ofuscas Tríadas (2009) Incierta realidad (2011) y Cuerdas de violín / Cordes de violí (2013) y en colaboraciones en revistas como Barcarola, the Barcelona Review y La directa.