ALGA Revista de Literatura
nº73/74 - primavera 2015




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
    • Supèrbia/Lleó
      de Bernat Velo

    Sumario

    Poesía

    IGNACIO GAMEN

    Es miembro del Grupo de Poesía ALGA. Ver: www.castelldefels.org

    PASEANDO POR ÁVILA, TRÍPTICO

    I     Por las calles

    Ávila, piedra firme doblegada.
    Paseas por las calles contemplando
    la sobria elegancia en el trazado
    de puertas, torreones y fachadas.

    La guía de turismo te detalla
    qué familia habitó cada palacio,
    qué sublime arquitecto hizo los planos,
    qué eventos presenciaron sus estancias.

    Tú evocas los anónimos canteros
    que labraron a golpe de cincel
    la piedra doblegándola en sillares,

    columnas, arcos, patios, ventanales.
    Este polvo que pisan hoy tus pies,
    es, quizá, cuanto queda de sus huesos.

    II     En el museo de Santa Teresa

    Ante un huerto ficticio
    explica el rótulo que siendo niña
    Teresa ya jugaba
    a santos con su hermano
    en el huerto o jardín de su familia,
    que soñaban con irse
    a tierras muy lejanas entre infieles
    en busca del martirio,
    que escaparon de casa
    y un tío puso fin a la aventura.

    Incrédulo y curioso
    paseas bajo bóvedas sombrías,
    contemplas en vitrinas
    estampas, ediciones
    de sus obras en múltiples idiomas;
    admiras la expresión,
    -a veces doctoral, a veces mística-
    de su rostro santísimo
    en cuadros y esculturas,
    si bellos y expresivos, inhumanos.

    Y entonces lo descubres,
    -luciérnaga en las sombras, perla oculta-
    ¿Adónde te escondiste?
    Y el Cántico susurra
    apenas perceptible entre tus labios.

    Con los ojos cerrados
    ves al flaco y menudo frailecillo
    sacado de su celda
    de oculta santidad
    por el fiero huracán que fue Teresa,
    y puesto en la palestra
    sin lanza ni armadura ni escudero.
    Lo ves preso e invicto,
    y en una noche oscura
    sin otra luz ni guía, huir hacia el encuentro...

    ¿Adónde te escondiste?
    Y buscas a tu amada en la penumbra.
    La encuentras contemplando
    la imagen de la santa
    que Gregorio Fernández esculpió.
    La tomas por la nuca,
    que sabes que le gusta, y lentamente,
    dejando atrás penumbra
    y sepulcral silencio,
    abrazados, salís hacia la luz.

    III     Por las murallas

    Con esfuerzo has subido a las murallas
    -defensa ayer, corona hoy, y siempre
    brazo fuerte de amante que sostiene
    su cuerpo ya senil, su nombre y fama.

    Vas recorriendo el adarve con calma,
    contemplas la ciudad y te detienes
    a gozar su silueta con deleite,
    su inmenso azul, la estepa, las montañas.

    Ah, la espadaña, leve lira al aire.
    Ah, la zarza de piedra que sustenta
    el cimorro y antaño defendía.

    Allende la muralla está la vida,
    el anciano San Pedro que sestea,
    San Vicente -armonía, gracia y arte.

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