ALGA Revista de Literatura
nº76 - otoño 2016




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Ocell Papallona
      de Rosa Mirambell

    Sumario

    Poesía

    GERARDO GUAZA

    Es miembro del Grupo de Poesía ALGA. Ver: www.castelldefels.org/alga/

    ESTAMOS SIEMPRE UNIDOS

    Estamos siempre unidos
    en un trozo de papel
    aplastado por un cristal.
    Somos la imagen de un niño
    que se despide desde el tren
    con la cara y las manos
    muy apretadas.
    Somos dos insectos
    dulcemente atravesados
    por la aguja amante
    de un entomólogo.
    Somos aquella flor
    que de niño disequé
    entre las páginas tenues
    de un grueso diccionario
    que ya no uso.
    Estamos siempre juntos,
    tu cabeza contra la mía,
    con una sonrisa perenne
    nunca caduca,
    como me enseñaron en la escuela
    que se clasificaban
    las hojas de los árboles.
    Parecemos felices,
    yo recuerdo que lo era,
    tú no lo sé,
    le preguntaré al fotógrafo,
    todavía regenta aquel bar
    al lado de la carretera,
    seguro que se acuerda.
    Tú ya no estás conmigo,
    pero detrás del cristal sí,
    como el niño eterno del tren,
    como los insectos asaeteados,
    como la flor disecada.

    TU MIRADA

    Tu mirada es verde,
    profunda como el mar,
    casi sólida,
    de una densidad
    desconocida hasta ahora.
    Es una ola gigante
    que me anega,
    que me transporta
    hasta playas distantes
    aún no pisadas.

    Tu mirada es distinta,
    no es la misma de antes,
    ha crecido como un árbol nuevo
    con sus raíces más profundas
    y su copa más tupida.
    Pero es extraño,
    porque en lugar de sombra
    emite luz
    y en lugar de frescura
    produce calor.

    Tu mirada cambia,
    es apacible de día
    y tormentosa de noche.
    A veces es un mar
    que se incendia en la tarde
    y me deja ciego.

    Tu mirada es más intensa,
    me abraza con más fuerza
    con sus brazos aéreos,
    pero aún no sé por qué.
    Es una extraña batalla
    de tus ojos con mis ojos:
    no sé si quieres vencer
    o quieres que yo te rinda.


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