ALGA Revista de Literatura
nº77 - primavera 2017




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      California VIII
      de Sabrina Guitart

    Sumario

    Páginas centrales

    TALLER DE LITERATURA


    José Agustín Goytisolo

    PALABRAS PARA TODOS

    Selección y comentarios de Ignacio Gamen



    Aquel sábado 20 de noviembre de 1999, tras el homenaje que el Grupo ALGA rindió a la memoria de José Agustín, y aún bajo la impresión de su inesperada desaparición, Julia, que nos honró con su presencia, nos insistía en que las Palabras para Julia, eran para todos, para ella también, claro; pero que entonces ella contaba tan pocos años que no entendía de qué iba el poema y que además le asustaba lo del aullido interminable.
    Cierto; Julia sirvió de falsilla literaria para uno de los poemas más leídos, recitados, cantados y apreciados de la Literatura en Lengua Castellana; pero eran versos dedicados a una generación que crecía en medio de la desesperanza de sus mayores, hecho que se sigue repitiendo y versos que siguen sugiriendo el mismo mensaje de aire fresco y esperanza en el futuro a las nuevas generaciones: son versos ya inmortales que cumplirán el deseo expresado por el poeta tan repetidamente:

    Hay quien lee y quien canta poemas que yo hice
    y quien piensa que soy un escritor notable.
    Prefiero que recuerden algunos de mis versos
    y que olviden mi nombre. Los poemas son mi orgullo.

    EL POEMA Y YO (Cuadernos de El Escorial)

    Mis compañeros de ALGA me encargan la selección de algunos poemas para este número y he consultado con Asunción Carandell, la amabilísima viuda de José Agustín, que me pide que no repita los de siempre y, si puede ser, alguno que pueda ser de actualidad. Tratando de combinar sus deseos y mis gustos, os ofrezco esta selección.
    Salmos al viento es un libro en el que domina la ironía -y la mala leche sublimada- en poemas desgarrados. Querría contraponer dos: La apología del libre -dedicado a la figura de un alto ejecutivo- y la triste Autobiografía del poeta.

    APOLOGIA DEL LIBRE

    "... es más fácil que un camello..." (Mat., 19,24)

    ¡Grande y poderoso eres oh prócer
    oh singular prestigio nuevo Creso!
    A tu presencia tiemblan las paredes
    los empleados el papel los números.

    Nadie como tú maravilloso germen
    de la opulencia y de la gran industria
    con tu cartera con tu hermosa calva
    rodeada de planetas y aureolas,
    con el pulcro chaleco abotonado
    sobre tu inmenso abdomen nadie
    nadie como tú flor nueva
    tulipán de oro.

    De entre todos te alzaste, como un monte
    de lava sobre el páramo, en asombro
    de chispas y clamor y ahora
    dominas desde lo alto de tus cumbres
    las diminutas vidas que te observan.
    Es al amor al creador de toda
    la belleza que existe al supremo maestro
    al que hay que preguntar qué sucedió
    qué ventura, qué grande maravilla
    apercibió en tu frente, para darte
    con su soplo en mitad de la pechera

    y hacerte el libre el rey el financiero.
    A ti solo, entre miles,
    entre miles y miles y millones.

    Porque la libertad está en tu firma
    porque tu reino sí que es de este mundo
    porque nada te puede ser negado eres
    el prototipo el hombre insigne
    para el que se han dictado las leyes y los cánones
    la caridad y el premio.

    Elegido elegido

    mantén tu fortaleza no des oído
    a los lamentos y a las maldiciones
    sigue triunfa en tu reino pues que el mundo
    se hizo sin duda para ser asiento
    de posaderas recias y bursátiles como las tienes tú.

    AUTOBIOGRAFÍA

    Fui un mísero afligido desde mi mocedad, siempre
    lleno de espanto, lleno de tristeza…(Salmos 88, 16)

    Cuando yo era pequeño
    estaba siempre triste
    y mi padre decía
    mirándome y moviendo
    la cabeza: hijo mío
    no sirves para nada.

    Después me fui al colegio
    con pan y con adioses
    pero me acompañaba
    la tristeza. El maestro
    graznó: pequeño niño
    no sirves para nada.

    Vino luego la guerra
    la muerte -yo la vi-
    y cuando hubo pasado
    y todos la olvidaron
    yo triste seguí oyendo:
    no sirves para nada.

    Y cuando me pusieron
    los pantalones largos
    la tristeza en seguida
    mudó de pantalones.
    Mis amigos dijeron:
    no sirves para nada.

    En la calle en las aulas
    odiando y aprendiendo
    la injusticia y sus leyes
    me perseguía siempre
    la triste cantinela:
    no sirves para nada.

    De tristeza en tristeza
    caí por los peldaños
    de la vida. Y un día
    la muchacha que amo
    me dijo y era alegre:
    no sirves para nada.

    Ahora vivo con ella
    voy limpio y bien peinado.
    Tenemos una niña
    a la que a veces digo
    también con alegría:
    no sirves para nada.

    De los libros Claridad y Algo sucede selecciono cuatro poemas que impactan por su aparente sencillez y su sentimiento tan humano: la contemplación de la patria es una evocación del soneto quevediano Miré los muros de la patria mía; la dureza y resistencia del canto rodado es la que debe tener el luchador por la libertad; la inutilidad de invocar a un dios salvador en las desgracias; y la soledad que el hombre ha de abrazar en su lucha.

    COMO UN CIEGO MIRÉ

    Y de repente el aire
    se desplomó encendido:
    cayó como una espada
    sobre la tierra. ¡Oh sí
    recuerdo los clamores!

    Entre el humo y la sangre
    miré: miré los muros
    de aquella patria mía.
    Como un ciego miré
    por entre los escombros:
    iba buscando un pecho
    una palabra; algo,
    donde esconder el llanto.

    Y encontré sólo muerte,
    ruina y crimen y muerte
    bajo el cielo vacío....

    EL CANTO RODADO

    Como la piedra amigos
    como el canto rodado,
    en perpetuo combate
    con el agua y los años.

    Sí: sed como las piedras
    como cantos rodados:
    libres ante la fuerza
    duros y empecinados.

    ADIÓS

    Señor de todas las cosas
    que yo tuve escúchame.
    Nada de lo que tenía
    me sirvió para después.

    Nada de lo que tenía:
    ni la mirada más pura
    ni el amor ni la esperanza
    ni tan sólo la alegría.

    Señor de mis ilusiones
    perdidas, hasta más ver.
    Ojalá que en mi camino
    no te cruces otra vez.

    SOLEDAD

    Como hiedra que ahoga
    rodeabas mi vida.
    Soledad vi en tus hojas
    una sombra que alivia.

    No me di cuenta entonces
    de tu anhelo insaciable.
    Crecías y crecías
    sin llegar a dañarme.

    Tiempo y sangre me cuesta
    romper tu fuerza loca.
    Soledad es tu abrazo
    como hiedra que ahoga.

    De Baja Tolerancia dos poemas dedicados a los poetas, lamentable profesión: Bolero, dedicado a su amigo Jaime Gil de Biedma, y Así son dedicado a todos los poetas. Ironía, ternura y bohemia caracterizan a ambos poemas.

    BOLERO

    A ti te ocurre algo
    yo entiendo de esas cosas
    hablas a cada rato
    de gente ya olvidada
    de calles lejanísimas
    con farolas a gas
    de amaneceres húmedos
    de huelgas de tranvías
    cantas horriblemente
    no dejas de beber
    y al poco estás peleando
    por cualquier tontería
    yo que tú ya arrancaba
    a que me viera el médico
    pues sí no un día de estos
    en un lugar absurdo
    en un parque en un bar
    o entre las frías sábanas
    de una cama que odies
    te pondrás a pensar
    a pensar a pensar
    y eso no es bueno nunca
    porque sin darte cuenta
    te irás sintiendo solo
    igual que un perro viejo
    sin dueño y sin cadena.

    ASÍ SON

    Su profesión se sabe es muy antigua
    y ha perdurado hasta ahora sin variar
    a través de los siglos y civilizaciones.
    No conocen vergüenza ni reposo
    se emperran en su oficio a pesar de las críticas
    unas veces cantando
    otras sufriendo el odio y la persecución
    mas casi siempre bajo tolerancia.

    Platón no les dio sitio en su República.

    Creen en el amor?
    a pesar de sus muchas corrupciones y vicios?
    suelen mitificar bastante la niñez?
    y poseen medallones o retratos?
    que miran en silencio cuando se ponen tristes.

    Ah curiosas personas que en ocasiones yacen?
    en lechos lujosísimos y enormes?
    pero que no desdeñan revolcarse?
    en los sucios jergones de la concupiscencia?
    sólo por un capricho.

    Le piden a la vida más de lo que ésta ofrece.

    Difícilmente llegan a reunir dinero?
    la previsión no es su característica?
    y se van marchitando poco a poco?
    de un modo algo ridículo?
    si antes no les dan muerte por quién sabe qué cosas.?

    Así son pues los poetas?
    las viejas prostitutas de la Historia.

    Taller de Arquitectura no es un libro de circunstancias sino generado en una circunstancia: el poeta trabajó un tiempo en el taller de Ricardo Bofill y eso le permitió conocer temas que orbitaban al margen, que no lejos, de su vida. Y aprovechó la circunstancia y conoció y opinó poéticamente sobre esos temas. He seleccionado dos por sugerencia de por Asunción, aunque solo uno tiene cabida en estas páginas.
    Jane Jacobs tiene miedo, es un poema que en los años 90 me dejó frío; y es que nada más frío que un combinado de ignorancia e indiferencia, las mías en aquel momento. Ante la insistencia de Asunción he entrado en el poema y en su personaje: Jane Jacobs (Pensilvania, 1916 - Toronto, 2006) fue una divulgadora científica, teórica del urbanismo y activista sociopolítica. Su obra más influyente fue Nacimiento y decadencia de las grandes ciudades en la cual critica duramente el urbanismo de los años 1950 en Estados Unidos que condujo a la destrucción del espacio público. Jane asociaba la violencia urbana a la mala calidad de vida de ciertos barrios, frente a los que gozan de calidad de vida que son más seguros. Organizó movimientos sociales que paralizaron proyectos urbanísticos que entendía que destruían las comunidades locales en Estados Unidos y posteriormente en Canadá. Gracias a sus ideas y lucha, la ciudad se humanizó.

    JANE JACOBS TIENE MIEDO

    En el libro Nacimiento y decadencia de las grandes ciudades
    hay muchos párrafos que hablan de la seguridad en las calles
    y aceras
    y también dentro de los edificios en los pasillos galerías y ascensores
    y de los ciudadanos que han de estar vigilando desde las ventanas
    o lugares públicos
    alerta siempre alerta cuidando lo que pueda ocurrirles a los niños
    que juegan
    a las muchachas que regresan alegres y charlando de las escuelas
    y las oficinas
    al viejo o a la mujer que ha ido al peluquero o a buscar pan a algún
    supermercado
    en fin todo el mundo incluidos los pobres absolutos y ricos relativos
    y estudiantes y obreros
    sean blanco o negros o chicanos y hasta puertorriqueños e irlandeses
    desde el hombre que vende hot-dots en el carrito pintado de amarillo
    que está junto a la plaza
    hasta el ejecutivo white collar impecable de horario y vida fijos
    y sin saber ninguno quién es el que peligra y quién será el que
    agrede
    a quién tocará huir o quién será violada por la noche sobre el
    césped del parque
    ni de dónde saldrán los chantajistas o la banda de sádicos y el
    solitario que acecha o amenaza
    o la joven que roba en las boutiques o escamotea una blusa entre el
    bullicio de unos almacenes
    o la misma Jane Jacob que escribió la experiencia de su vida en
    un barrio
    gracias como ella dice a la ayuda que en forma de una beca recibió
    de la Rockefeller Foundation
    y todos viven juntos y sin saber que aun tiempo son violadores
    ladrones asesinos
    y niños confiados o ancianos apacibles sentados en un banco o
    madres de familia
    y la seguridad precisa es una vigilancia de cada uno de ellos sobre
    cada uno de ellos
    policía auxiliar sin sueldo y con mil ojos que miran y también que
    son mirados.

    Resulta sin embargo que Jane Jacob tiene miedo y dice la verdad
    pues la vive y la sufre
    y hay miles de Jane Jacobs en el anonimato de las grandes y bellas
    capitales
    que siguen sin saber qué día ha de salir su foto en las primeras
    páginas de un diario
    como asesino o víctima como ladrón o como despojado
    y es este miedo oscuro y poderoso el verdadero y gran culpable
    que une y que separa
    a hombres lobo y rebaño que llenamos ciudades y ciudades y barrios
    y escaleras y fichas policíacas.

    La meditación sobre el yesero es un poema de mi gusto y un gusto fue leerlo en aquel homenaje imitando a un predicador preconciliar en su púlpito. Hoy no tengo fuelle para tanto viento. Tampoco tenemos espacio para el poema que es bueno, simpático, y largo.
    De Los pasos del cazador son estas delicias líricas con la gracia del aire popular.

    RACIMO TEMPRANO

    Muchacha bonita
    racimo temprano
    no todas la uvas
    se las come el amo.

    Ni todas ni puede ver
    las que deja de comer.

    Muchacha bonita
    racimo temprano
    las mejores uvas
    se las pierde el amo.
    Las uvas que antes que nadie
    los pájaros ya cataron.

    Muchacha bonita
    racimo temprano
    solo tú eres libre
    solo tú sin amo.

    LOS MOMENTOS DE LA PERDIZ

    En lo blanco blanco
    de la flor de jara
    sobre los jarales
    la perdiz escapa.

    Cantó al alba la perdiz
    más le valiera dormir.

    En lo verde verde
    de la verde encina
    por los encinares
    la perdiz herida.

    Cantó al alba la perdiz
    más le valiera dormir.

    ?
    En lo negro negro
    de la negra estepa
    hallarán los perros
    a la perdiz muerta.

    Cantó al alba la perdiz
    más le valiera dormir.

    El Rey mendigo es una reflexión elegíaca desencantada sobre distintos personajes históricos y circunstancias propias. He seleccionado por su brevedad y ejemplaridad Rutilio. Hubiera preferido Marcial entre el amor y la miseria, pero es más largo. La lectura lenta y espaciada del libro nos muestra el estado de ánimo del poeta que observa cómo se acerca la vejez, los sueños no se cumplen y se vislumbran ciertos olvidos o actitudes desagradecidas, humanas sí, pero dolientes.
    Rutilio (159-78 a. C.) fue un político, militar, orador e historiador romano. Siendo legado del gobernador de la provincia de Asia trató de proteger a sus ciudadanos de la extorsión de los recaudadores de impuestos y estos le acusaron ante Roma precisamente de extorsión. La acusación era falsa, sí, pero le condenaron; aceptó el veredicto con resignación estoica y se retiró a Esmirna, la ciudad donde había sido acusado y donde fue recibido con honores negándose a volver a Roma cuando Roma le perdonó el destierro.

    RUTILIO VUELVE A CASA

    Aristócrata en tiempos de abandono
    vuelves a tu provincia con el duelo
    de contemplar el fin de un esplendor.
    Durante el viaje observas a hombres que huyen
    de la luz porque afirman encontrar armonía
    habitando en las cuevas. ¿No es locura
    temer el mal y despreciar los bienes?

    Cuando el gran edificio comenzó a decaer
    ya viste en las fisuras a esas ratas
    tramando el funeral de la razón.

    Cada día son más los que no quieren
    morir por el imperio y sí salvar su alma.
    Es duro este regreso: porque has de terminar
    en tu casa y rodeado de barbarie.

    Finalmente, os invito a adentraros en el encantador ambiente de un claustro amoroso a la luz de una luna urbana: una habitación de hotel donde vais a asistir y vivir una emocionante noche de amor y erotismo: La noche le es propicia.
    No dudo en afirmar que no conozco libro que iguale ni se acerque a este compendio de emociones sencillas, vibrantes, con una riqueza literaria extraída de toda la historia literaria desde el medievo hasta el siglo XX, recalando en San Juan de la Cruz. Y todo en un ambiente urbano contemporáneo, con personajes con las mismas frustraciones que nosotros, y sin embargo a ambos -especialmente a ella- la noche les es propicia y se disponen a vivirla.
    ¿Es posible la lírica después de Auschwitz?, se preguntaba Adorno. Decídete a comprobarlo. Te invito a traspasar este pórtico -el primer poema- y entrar en ese claustro erótico-místico donde el amor te espera. Que lo disfrutes; será el mejor homenaje a José Agustín Goytisolo, el poeta que nos cantaba "entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti".

    BAJO LA SOMBRA

    Cuando las luces se encendían
    vio el semblante de la mujer
    cuyos ojos ya percibiera
    en la penumbra de la sala.
    Varias personas se le acercan:
    ¿conocía usted la ciudad?
    ¿cuántos días se queda aún?
    Alguien propone ir a cenar:
    está cansado y se disculpa.
    Y la mujer siempre mirando
    sin decir nada. Ya salían
    cuando se puso junto a él.
    En la calle le habló muy quedo.
    Se apartaban y caminaron
    silenciosos bajo la sombra.

    Bibliografía

    Poesía Completa. José Agustín Goytisolo. Edición de Carmen Riera y Ramón García Mateos para Ed. Lumen.

    José Agustín Goytisolo. Poesía - Edición de Carmen Riera, Ed Cátedra.

    Palabras para Julia - Ed. Lumen

    El Rey mendigo -Ed. Lumen

    La noche le es propicia - Ed. Lumen

    Elegías a Julia Gay - Colección Visor de Poesía

    Hay en internet numerosas páginas que dedican su atención al poeta y su obra. En ellas se encuentran los poemas más conocidos y algún estudio interesante.

    IGNACIO GAMEN (Tudela de Navarra 1947) reside en Castelldefels. Maestro y Licenciado en Filología, ha dedicado su vida profesional a la enseñanza, especialmente de la Literatura. Es miembro fundador del Grupo de Poesía ALGA y fundador, y editor durante 18 años, de la revista literaria ALGA. Poeta, conferenciante y rapsoda.
    Ha publicado los poemarios Palabras de Barro (Colección Castelldefels, 1992), Al caer de la tarde (Devenir, Madrid 2000), Hay estrellas tras las nubes (Carena, Barcelona 2004) y Antes que caiga la noche (Renacimiento, Sevilla 2014), Sonetos de amor de W. Shakespeare. Versión rimada. (Renacimiento, Sevilla 2009), la Adaptación en verso de "La vida es sueño" de Calderón de la Barca. (Teide, Barcelona 2011) y Cervantes y Shakespeare para el siglo XXI (Carena, Barcelona 2016)