ALGA Revista de Literatura
nº77 bis - otoño 2017




Dirección:

  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Letras
      de Dante Bertini

    Sumario

    Poesía

    MARIAN QUINTILLÁ

    MARIAN QUINTILLÁ. Nacida en Tornos (Teruel). Nómada. De profesión, neurofisióloga y psicoterapeuta. Lectora voraz y aficionada a la escritura por necesidad desde la infancia, con la práctica totalidad de su poesía inédita. Reside principalmente en Barcelona desde 1995. Es miembro del Grupo Alga desde principios de 2017.

    PADRE

    Te amo en todos los ancianos.
    Sobre todo
    en los de ojos claros color mar
    y mirada inocente.

    Te amo en sus desmemorias,
    en sus silencios largos.
    En esa fragilidad sagrada
    que conoce y no dice
    porque no podemos soportarlo.

    En su sabiduría incandescente,
    ignorada,
    temida.
    En ese aproximarse al final de la vida
    con el amor como único estandarte,
    despojados de todo.

    Qué creemos que somos.
    Sólo pájaros a punto de volar
    desasidos de sus nidos de urraca.
    Mariposas o ángeles.
    Leves.
    Translúcidos.

    Yo también soy así,
    lo seré mucho más
    algún día,
    y lo sabes
    mientras me miras
    y me amas
    y me sigues diciendo
    lo que me has dicho siempre:

    Adelante.

    PLENITUD

    "Las amadas flores nacen en primavera.
    En esa estación todas las flores brillan
    sobre los campos. Pero pronto se marchitan
    y, una vez idas, jamás vuelven;
    los jazmines esmaltan su muerte como lágrimas de rocío."

    De xiii "Elegía de las flores" KONSTANTINO KAVAFIS

    No deis por acabada la estación de las rosas
    aunque el tiempo nos deje los árboles desnudos,
    las esperanzas secas, las llagas en un puño
    y los paisajes llenos de ruinas temblorosas.

    No os declaréis cautivos de un alma acartonada,
    de un corazón rendido, de un cuerpo desgastado.
    No creáis que los brindis son cosas del pasado
    ni que nuestros esfuerzos se resuelven en nada.

    Bajo la tierra avanzan, feraces, las raíces,
    más recias, más profundas, cuanto más tiempo pasa,
    destilando su savia de risas y dolores.

    Abrid vuestras ventanas a las horas felices
    sin importar las grietas que amenacen la casa:
    nunca seréis más libres, nunca daréis más flores.

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