Revista Alga nº59 - primavera 2008

____________________________________ GOYA GUTIÉRREZ ___________________________________

EL OLOR DE TU NOMBRE

"El olor de tu nombre"
Marga Clark
Huerga y Fierro Editores,
Madrid 2007
A partir de los siete epígrafes del Diario íntimo de Marga Gil Roësset, que se suicidó a la edad de 24 años, en el punto álgido de su trayectoria como escultora, debido al estado de ansiedad en que la sumió la imposibilidad de un singular amor, su sobrina Marga Clark, en este libro que nos ocupa, desgrana y reconstruye, con su yo poético las palabras de la "otra" hasta hacerlas suyas. El tono general del libro pretende apaciguar el dolor y comprenderlo una vez transformado en escritura; ahondar en el drama que supone la muerte real hasta convertirla en una muerte que da vida, en la fiel aliada poética entre dos voces.
     Desde el principio del libro, los versos parecen querer revivir la muerte y las circunstancias acaecidas. Sentir esa muerte desde la orilla de la vida. Y de eso hablan por ejemplo los versos del poema III de la primera parte "Esculpiste en la piedra su cisura/ para atisbar en su corte los cimientos". "Arrancaste del mármol su irisada nobleza/ "Hoy tu rictus es polvo de granito" (pág.11)
     Los poemas empiezan mostrando un diálogo entre el "tú" de las palabras de cada epígrafe y el "yo" del poemario, como en el poema V de esta primera parte "Estoy condenada a sumergirme en tu silencio" (pág.12). "Ahora eres la hiedra/ que se enreda en mi memoria" (pág.13). Un diálogo que progresivamente irá evolucionando hacia una especie de simbiosis entre ambas voces. Un sentir de la una en la otra, de la otra en la una, hasta llegar a confundirse y fundirse a través de ese sentimiento poético-amoroso, que la muerte que segó la vida, ha provocado: "Déjame aspirar tu aliento/ el olor de tu nombre" (pag.21). "Ven, cobíjate en mis ateridos brazos/ y viviremos tu anhelo" (pág.24).
     Dentro del marco temático tradicional y universal del binomio Eros/Tánatos, el sujeto poético trata de justificar, sentir, comprender y revivir poéticamente qué indujo a la "otra" a deslizarse por el acantilado de la muerte. No hay reproche, sino una gran voluntad amorosa que se convierte en escritura: "Escribo para encontrar luciérnagas en la noche" "Y en esa arena fiel de tus entrañas/ sentir el velo malva de tu río" (pág.22).
     La confluencia de sentimientos y voces hace que aflore en los versos la paradoja de realidades contrarias que se complementan, y así el poema I de la sexta parte finaliza con el verso: "Y volvería a revivir mi muerte" (pág.67) o como en el poema X "Tu dolor será ya mío para siempre" (pág.75).
     La última y séptima parte está encabezada por el epígrafe: "Pero en la muerte ya nada me separa de ti…..¡ Muerte……cómo te quiero…!
     La muerte liberadora de aquella imposibilidad amorosa, se ha convertido aquí en el elemento de unión de ambas voces, los versos reproducen la precipitación de la caída que no es ahora sino una ascensión como en el poema II: "He subido a lo más alto" "Allí donde el atisbo termina" (pág.80) o en el poema VI "He salido de mí" (pag.83), hasta llegar al último poema XII que responde claramente a las palabras del epígrafe citado, como el acto de amor que supone dar vida a la muerte a través de la palabra poética.

El libro en su conjunto responde claramente a una intención vertebradora del material poético en torno a varios temas centrales, lo que le confiere unidad global y coherencia poéticas.


MARGA CLARK, nacida en Madrid. Escritora y fotógrafa. Realiza su carrera universitaria y cursos especializados de cine y fotografía en Nueva York. Estudia "Psicología del Retrato". La poesía es esencial en toda su obra creativa. Como narradora ha escrito la novela "Amarga luz" (2002). El ensayo "Impresiones fotográficas" (1991).Como poeta tiene publicados cuatro libros de poesía, el penúltimo de los cuales fue "Pálpitos" (2002).