ALGA Revista de Literatura
nº81 - otoño 2019




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Marga Gil Roësset 1930


    Sumario

    Poesía

    ANTONIO GARCÍA DE DIONISIO

    ANTONIO GARCÍA DE DIONISIO, Manzanares 1942, (Ciudad Real). Estuvo profesionalmente dedicado a la música. En el año 1978 funda el Grupo Literario "Azuer". En el año 1996, funda la Revista de Creación Literaria Calicanto. Como poeta ha escrito catorce libros de poesía entre los que citamos Las esferas muertas (2003), El sueño y el vuelo (2013) o Calle sin esquinas (2018). Ha obtenido más de una decena de galardones, el último Conrado Blanco León. Es "Caballero" y "Comendador" de la Orden Literaria, Francisco de Quevedo, de Villanueva de los Infantes. Practica la crítica literaria y poética.

    LA LLUVIA YA HA DEJADO DE CAER,
    toda la soledad es sólo nuestra,
    la hicimos con las manos.

    Una tarde cualquiera se repite en las tardes
    como el Sol descorona la risa de los charcos,
    y nada más decir ni más hacer;
    el viento no reduzca a cenizas
    toda llama. Que la fe no distraiga
    el corazón del hombre,
    siempre un lugar habrá para el Destino;
    esa absurda palabra que preocupa
    tanto como la muerte. A qué sufrir,
    si estamos destinados a los miedos.

    Nadie nos salvará de tener los fracasos
    amarrados al día, de ofrecer
    esa estampa ridícula y mordaz
    que nos oprime todo; de reír
    sobre la estrofa lírica del canto
    que ha escrito otro poeta. La razón
    será saber si estamos de pasada
    en este valle frío, conocer
    todo final perdido en otras gentes,
    para saber si estamos entrenados
    para afrontar sin miedo la última partida,
    que nos pone la duda entre las manos.


    Fuente del Tritón. La Valeta, Malta.
    ENRIC VELO

    INVERAZ LA TEXTURA DE LOS MIEDOS,
    el ángulo sin rostros en la estancia,
    esa figura sola que desdobla
    su mueca de cansancio,
    antes de dibujarnos la sonrisa
    que nos consuela tanto. Inveraz
    dejarse consumir por los sollozos,
    cuando la duda escuece entre los brazos
    que un día nos amaron. Inveraz
    creerse el precursor de la distancia
    sin saber dónde estamos, hasta dónde
    nos llevará la duda de pensar
    que el mundo es un proyecto
    sin nosotros; un "algo" de ilusión,
    puesta a deshora,
    dentro de la maleta que guardamos
    para el viaje último. Perdidos,
    escuchamos silencios en la noche;
    altos silencios rotos por el aire
    que desgaja las hojas de los árboles,
    para que no sepamos encontrar
    otra desnuda luz, bajo la sombra.


    Ilustración del cuento Rose des bois (1923)
    MARGA GIL ROËSSET

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