ALGA Revista de Literatura
nº84 - primavera 2021




Dirección:
  • Goya Gutiérrez

    Edición:
  • Grupo de Poesía ALGA

    Responsables de la edición del presente número:
  • Goya Gutiérrez
  • Enric Velo

    Maquetación, composición y diseño web:
  • Enric Velo


  • Portada:
      Chandler, Pintura de Marta Lupresti


    Sumario

    Poesía

    ROSA MIRAMBELL

    ROSA MIRAMBELL es pintora y escultora, doctorada por Bellas Artes por la U.B. Su actividad literaria empezó en los años 50-60, cuando publicó once poemas en la revista "Poesía española", y otros en la "Estafeta literaria". Más recientemente publicó "Música per a pintors", ensayo sobre arte; "Cançó sense bressol" novela, y ahora prepara un poemario inédito.

    Flotan jazmines sobre noches
    marineras de agosto.
    Una luna revienta su fulgor en tus hombros;
    mi aliento te retiene por tus rubias pestañas.
    Oigamos cómo baten los remos en el agua
    en glorioso latido, noche, noche.
    En lo profundo hay algo, algo que ama,
    una pequeña bola que se forma despacio.
    Jazmines sobre el mar, pupilas que pisamos
    por juego en la arenosa orilla,
    y en el pliegue que amas encontramos
    la noche y el verano.

    Inesperado acorde que oyen sólo
    recónditos amantes en sus mares.

    LA PANTERA

    Las garras ya sujetan
    el escabel minúsculo.
    La pantera jadea, arrinconada.
    Luce el colmillo refulgente,
    y esconde los zarpazos.

    Sólo le queda, al fondo de los ojos,
    sitio para una imagen;
    el domador de blanco y el látigo de plata.

    Querámonos sin miedo, que la tarde
    destila aún despacio unas gotas de sangre.
    Aún no es de noche. Sobre tu cuerpo,
    suave como musgo, afelpado de negro,
    marino fondo húmedo, desliza la ironía
    sus rasantes cuchillos; te corta con cuidado,
    un vestido de aire. Un ligero temblor, un sutil vaho
    apenas nos defiende de las ácidas tardes
    y de noches tan densas. Y tú respiras
    misteriosamente; galaxia enorme
    bajo mi vista, vertiginoso amor de tus estrellas
    a miles y millares bajo tu piel rojiza.
    ¿Un vestido de humo, cuánto dura?

    No mires la ventana, no agites más navajas
    contra el cristal tan fino. Quiero verte aún más
    durmiendo como un buque, navegante
    de noches de cien lunas, contra el cielo;
    ese cuerpo nocturno que amenaza
    vomitarnos encima sus planetas.

    página siguiente