Empieza la primera fase de la remodelación del polideportivo de Can Roca
Las obras de reforma y restauración del complejo polideportivo de Can Roca han empezado esta semana y durarán cinco meses • Los usuarios afectados por el cierre de las piscinas que tengan que hacer natación por prescripción médica pueden solicitar plaza en otras piscinas del municipio en convenio temporal con el Ayuntamiento
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Con una duración prevista de cinco meses, los trabajos consisten en la reforma estructural de las tres piscinas y de su entorno. La fecha de apertura de las piscinas al público, si no hay trabas, está prevista por la primera semana de febrero del año próximo, 2017.
La actuación, que tendrá un coste de unos dos millones de euros, es «necesaria», según el regidor de Deportes, Fernando Cerpa, «a causa del deterioro de la instalación».
Las obras actúan de manera directa en los elementos estructurales de las tres piscinas (las llamadas playas, el techo, los ventanales), la accesibilidad del equipamiento (ascensor) y en las instalaciones de tratamiento del agua, climatización y sistema eléctrico.
Alternativas para los usuarios de las piscinas
Durante los cinco meses que dure la actuación las piscinas permanecen cerradas y fuera de servicio. Con la voluntad de minimizar el impacto de las obras, se están aislando de manera estanca estos espacios porque el resto de servicios que ofrece el complejo, como por ejemplo el gimnasio o la pista polideportiva, no se vean afectados y continúen funcionando con normalidad, a pesar de que puntualmente pueden sufrir alguna afectación.
A estas alturas se han cubierto 150 de las 200 plazas disponibles anunciadas en junio. Las personas abonadas que tengan un problema de espaldas o de rodilla que no hayan presentado todavía el certificado médico y quieran ocupar alguna de las 50 plazas que quedan para cubrir, todavía están a tiempo de hacerlo. El plazo acaba el 9 de septiembre.
La segunda fase, en 2017
La segunda fase de las obras, todavía en fase de desarrollo del proyecto y prevista para medios de 2017, incluirá la remodelación de los espacios comunes y los vestuarios, la ampliación de las salas para actividades y la creación de un programa de actividades, así como la reforma de la recepción.
Esta segunda fase, ha informado el regidor, significaría una nueva inversión de entre 3 y 3,5 millones de euros. Entre las mejoras que comprenderá esta futura segunda fase hay la creación de nuevos vestuarios al misma nivel de las piscinas y la instalación de un segundo ascensor, entre otros.
El objetivo, según Cerpa, es «acometer, en dos fases, la reforma integral de un equipamiento que abrió las puertas en 1985, que ha quedado anticuado porque no se han hecho las reformas que habría habido que hacer».