Continúa la aplicación de tratamientos fitosanitarios para combatir la procesionaria del pino
El tratamiento que se aplica es un tratamiento biológico, inofensivo tanto para personas como para animales • Se recomienda a los propietarios de jardines o terrenos con pinos, que contraten una empresa especializada para aplicar este tratamiento
Última modificació:
Durante estos días se ha podido ver en algunas zonas arboladas de pinos, la realización de los trabajos de tratamiento de esta plaga que afecta severamente a nuestros pinos. A pesar de que el tratamiento que se está aplicando es biológico y no conlleva riesgos para la salud, los centros escolares y zonas cercanas serán tratados en sábado (este fin de semana, si las condiciones meteorológicas se mantienen favorables para su aplicación).
Durante la próxima semana y en horario nocturno le tocará el turno al arbolado público de la zona playa.
Lo que conocemos como "procesionaria del pino" es un insecto lepidóptero que vive varias fases a lo largo de su ciclo vital. Cuando nos genera molestias a las personas es en su fase como oruga ya desarrollada, que baja de los pinos para enterrarse en forma de crisálida, una especie de pupa dentro de la cual desaparece durante unos meses, para volver a salir a principios de verano, en forma de mariposa nocturna.
En la fase de oruga desarrollada, que se produce aproximadamente al final de los meses fríos (si el tiempo se comportara de la manera que esperamos, hacia finales de febrero / marzo), esta baja de los pinos, o bien a través del tronco o bien cayendo directamente desde las copas, debido al viento. Es aquí cuando el insecto es muy molesto por miles de pelos urticantes que pueden producir desde urticaria hasta casos mucho más graves en caso de ser ingerido (mascotas, niños pequeños).
Hay que insistir en la necesidad de que los propietarios de terrenos y jardines con pinos hagan un tratamiento adecuado, que debe ser practicado durante estos días, en que la plaga se encuentra en una fase vulnerable y los tratamientos son efectivos. Más adelante, cuando la oruga haya avanzado en la fase de engorde en que se encuentra, será resistente a los tratamientos y su control no será posible.
Los tratamientos hay que practicarlos antes de llegar a esta fase y hay que hacerlos tanto al arbolado público (del que se encarga el Ayuntamiento) como el arbolado privado (del que hay que se encarguen los propietarios ). El tratamiento generalizado y las bajas temperaturas en otoño ayudarán a reducir la incidencia de esta plaga tan molesta.