Después de un verano especialmente tranquilo, con indicadores de delicuencia inferiores a los de otros años, la primera semana de septiembre se ha producido un aumento de actos delictivos en nuestro municipio, muy especialmente en los barrios de Bellamar y Poal.
Desde que se conocieron los hechos descritos anteriormente, y con la máxima urgencia, los cuerpos de Seguridad del municipio, de forma coordinada, adoptaron las medidas preventivas necesarias para intentar frenar la actividad delictiva detectada, y en este sentido, se intensificó la dotación de personal y los medios en los sectores donde la incidencia de los robos había sido mayor.
Como resultado de estas medidas y gracias a una intensa colaboración vecinal, se han practicado diversas detenciones relacionadas con delincuentes que actuaban en los citados sectores.
La citada situación ha comportado una sensación de preocupación e inseguridad, sobre todo en los ciudadanos de los barrios citados, alentados por algunos folletos en los cuales se criticaba la actuación policial, tanto de la Policia Nacional como de la Municipal, y se difundía la creación de patrullas de ciudadanos.
Consideramos que la seguredad ciudadana constituye uno de los pilares básicos de la sociedad actual y creemos que resulta prioritario combatirla desde las diferentes administraciones públicas, con una actuación conjunta y coordinada, denunciando con firmeza cualquier utilización política que se haga, en nombre de un oportunismo mal entendido destinado a un nuevo logro electoral.
Desde esta perspectiva, el Ayuntamiento convocó en fecha del 19.9.2002, una reunión con la Asociación de Vecinos Independientes de Bellamar "El Romaní", reperesentada por su vicepresidente, Angel Iborra con el Jefe de la la Comisaria de Castelldefels, Jesús Monzón, La asesora de la Delegación del Gobierno en Catalunya, Sra Barahona, el concejal de Gobernación de nuestor Ayuntamiento, Francesc Bercero, y responsables de la Policia Municipal. En dicha reunión se analizó en profundidad la problemática planteada, la preocupación de los vecinos afectados, las medidas adoptadas y a tomar en un futuro por los Cuerpos de Seguridad de la ciudad. Asímismo, se agradeció la colaboración ciudadana y, especialmente, se remarcó que la confianza del ciudadano ha de proceder de los Cuerpos de Seguridad y no de patrullas particulares, ya que cualquier desconfianza en la Fuerzas de Seguridad genera inseguridad. La conclusión, pues es que en temas de seguridad solo hay dos caminos posibles: el de los ciudadanos y las fuerzas de seguridad al servicio de estos, y ante ellos, el de los delincuentes.