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Nuevas acciones socioeducativas para preservar la convivencia en el espacio público

El Ayuntamiento de Castelldefels continúa con su apuesta por abordar los conflictos en el espacio público con herramientas socioeducativas, con el objetivo de mejorar y preservar la convivencia ciudadana. El Servicio municipal de Intervención para la Convivencia en el Espacio Público (SIEP) pone en marcha un programa para que el alumnado de la Casa de Oficios que se forma en atención a las personas haga prácticas dinamizando entornos como el parque de los Cipreses

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Un parque o una plaza públicos los utilizan gente de perfiles muy diferentes, por ejemplo, la juventud que se reúne, las personas mayores que pasean, las familias que llevan a menores a jugar, los propietarios de animales… En algunos de estos casos, una intervención socioeducativa puede contribuir a preservar la convivencia entre estos colectivos y prevenir o resolver conflictos.

El Ayuntamiento de Castelldefels dispone de un servicio, que últimamente se ha potenciado, que interviene desde la vertiente socioeducativa para promover la convivencia vecinal y preservar la cohesión social, es decir, para mantener los elementos que nos unen como comunidad. Se trata del Servicio de Intervención para la Convivencia en el Espacio Público (SIEP), que tiene como finalidad principal velar por una buena convivencia en el medio abierto.

Este 2020, el SIEP ha establecido una colaboración con la Casa de Oficios de Vista Alegre, en la línea de cooperación entre diferentes servicios municipales. Uno de los módulos formativos de la Casa de Oficios está dedicado a la atención a las personas, que además de las sesiones de formación teórica incluye un periodo de prácticas remuneradas. Y esta conjunción de intereses entre la Casa de Oficios y el SIEP, ha desembocado en un plan que se pone en marcha en el parque de los Cipreses, una elección en que también ha intervenido el criterio de la Policía Local.

De este modo, el equipo educadore de calle del SIEP coordinará las próximas semanas el despliegue en el parque de los Cipreses, por parte del alumnado de la Casa de Oficios, de tareas de sensibilización y recogida de información de las dinámicas convivenciales en el espacio público. Tareas similares se desarrollarán también en otros espacios públicos de Castelldefels, como la isla de equipamientos de Vista Alegre, la plaza de la Amistad, la plaza Frederica Montseny y el espacio conocido como plaza de colores (pl. Colom-avda. Constitución).

El teniente de alcalde de Educación y Participación Ciudadana, Jordi Maresma, entiende que «el conflicto es algo perfectamente natural, porque las personas compartimos espacios desde visiones y con intereses diferentes. No nos tiene que asustar el conflicto si lo abordamos con voluntad de diálogo y haciendo un esfuerzo para conocer al otro. Entonces es posible llegar a acuerdos y asegurar una buena convivencia, y más en estos momentos, lo que nos ha llevado a reforzar el SIEP».

Cómo es signo de los tiempos de pandemia actuales, estas intervenciones incorporan elementos de sensibilización alrededor de la prevención de la covid-19, para apoyar los protocolos existentes de seguridad e higiene y hacer de los espacios públicos donde se desarrolla espacios seguros.

Convivencia en el espacio público

El principio que guía el SIEP es el de la responsabilización de los diferentes actores. En el caso de los grupos de jóvenes que se reúnen en el espacio público, el SIEP detecta que este colectivo sufre carencias que se pueden traducir en actitudes incívcas, como el ruido, el abandono de basura o de botellas de vidrio en los espacios públicos, actitudes que generan molestias vecinales. La juventud necesita espacios de encuentro, de intimidad, y, según los educadores del SIEP, a menudo los comportamientos poco cívicos, que despiertan quejas vecinales, son llamadas de atención que obedecen a estas carencias laborales, formativas, económicas, familiares…

Por este motivo, estas intervenciones por la convivencia en el espacio público no se limitan a proponer espacios alternativos al que ocupan los jóvenes, que también, sino que tienen que conocer los recursos y servicios municipales, principalmente de carácter formativo y laboral, para poder ofrecerlos y fomentar au uso. Hablamos de la Casa de Oficios, de La Guaita, del Kasal de Jóvenes, de los centros educativos de secundaria, del centro de formación de personas adultas… recursos que quizás esta juventud desconoce y que podrían despertar su interés.

Entre las actuaciones recientes inspiradas por el SIEP figuran el acondicionamiento de un mirador en Cal Ganxo donde se desplazó voluntariamente, después de la intervención socioeducativa, un grupo de jóvenes que frecuentaba un parque infantil del centro, y el proyecto de ampliación del skate park de detrás del Ànec Blau, en que colectivos de usuarios muy diversos han cooperado en el diseño y la definición de los usos de este espacio comunitario.

Prevención, gestión del conflicto y difusión de herramientas convivenciales

La actuación del SIEP se desarrolla en tres ámbitos: el preventivo, la gestión del conflicto y la difusión y comunicación del servicio. En el ámbito preventivo se activan la sensibilización hacia el conflicto y la importancia de compartir el espacio público, que tiene usos diferentes para colectivos y personas diferentes. En este ámbito se desarrollan talleres de sensibilización que se ofrecen a los centros educativos de secundaria y a otros entornos formativos, como la Casa de Oficios, pero también, de una manera menos formal, a las entidades vecinales.

En el ámbito de la gestión del conflicto se utilizan herramientas como la mediación comunitaria y los círculos de diálogo, en que colectivos diferentes ponen en común sus diferencias y se responsabilizan de una resolución dialogada. Y en el ámbito de difusión y comunicación del servicio se busca un trabajo en red y el uso de programas municipales transversales.

En la actualidad, el SIEP lo forman dos parejas educativas, una dedicada al pueblo y otra, que se ha activado más recientemente, en los barrios de la playa. Estos efectivos dibujan una diagnosis del espacio público allá donde se detectan problemas de convivencia, en atención a la recepción de quejas vecinales, sea a través de los mecanismos de disconformidades ciudadanas, sea por el boca-oreja sobre el terreno, sea por una derivación de la Policía Local. En estos casos, el SIEP y la Policía se coordinan para determinar qué espacios son susceptibles de una intervención socioeducativa para tratar de resolver el conflicto.