El próximo 20 de febrero todos los españoles mayores de edad, están llamados a las urnas para votar en referéndum el tratado de la Constitución Europea. Con la finalidad de acercar a los ciudadanos los contenidos de este proyecto, la Diputación de Barcelona, conjuntamente con algunos ayuntamientos de la provincia, entre ellos Castelldefels, ha organizado unas conferencias explicativas
El director del Instituto Universitario de Estudios Europeos de la UAB, Francesc Morata, fue el encargado de pronunciar esta conferencia en la sala de Plenos del Ayuntamiento el pasado 31 de enero. Al acto asistieron una nutrida representación de la ciudadanía, la representante del Gabinete de Relaciones Internacionales de la Diputación de Barcelona, Susana Anyell, y el alcalde de Castelldefels, Antonio Padilla.
Morata explicó que se trata de la última fase de un proceso que comenzaba el año 1951 con la firma del Tratado de París y la constitución en 1957 de la CEE (Comunidad Económica Europea). Posteriormente, el año 1986 se creó el Acta Única Europea, y, a continuación, el proyecto sufrió sucesivas reformas, con los Tratados de Maastricht, Amsterdam y Niza. Después de la aprobación de estos acuerdos por parte de los diferentes estados miembros de la Unión Europea «ahora se da la palabra a los ciudadanos, quienes han de ratificar el proyecto de Constitución Europea».
Para Morata ésta es una novedad muy importante puesto que «desde que España forma parte de la Unión Europea (1986), es la primera vez que se pide al ciudadano que decida si quiere más Unión Europea o prefiere quedarse como está. Es un hecho que tiene que ver con la democracia directamente». En estos momentos forman parte de la Unión Europea 25 miembros. Morata destacó que «la Unión Europea no es un estado, es una construcción nueva. Sobre las bases de un bien común se ha ido construyendo todo el edificio comunitario».
Los retos de la Unión
Para este experto, forma parte de los retos de la Unión Europea del siglo XXI el gestionar una Unión Europea ampliada a 25 estados que suman 460 millones de habitantes y que, al mismo tiempo, «ha de definir cuál es su posición en un mundo global muy polarizado por la supremacía militar y económica de los Estados Unidos». Otro de los retos de esta nueva Europa, según Morata, «es ir más allá de la integración económica, logrando la integración política para finalmente conseguir una Unión Europea más próxima al ciudadano».
Posteriormente definió la constutición europea como un texto que «contiene aspectos similares a las constituciones respectivas de los estados miembros (instituciones y derechos y deberes de los ciudadanos) al que se ha incorporado la carta de derechos fundamentales (respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, estado de derecho, pluralismo, tolerancia , justicia, solidaridad, no discriminación y igualdad entre hombres y mujeres, etc.)». Mediante la Constitución europea los objetivos internos de la UE se centran en «ofrecer un espacio de libertad, seguridad y justicia, un desarrollo sostenible, combatir la exclusión social y la discriminación y fomentar la cohesión económica social y territorial entre sus estados miembros».
Competencias europeas
La UE tendrá competencias exclusivas como el establecimiento de las normas de competencia necesarias para el funcionamiento del mercado interior, política comercial común, política monetaria para los estados, etc. y otras compartidas (espacio de libertad, seguridad y justicia, investigación; agricultura, pesca, medio ambiente, etc). Morata añadió que la Constitució europea «simplificará los instrumentos jurídicos para legislar y tomar decisiones en el seno de la comunidad y procurará una distribución más clara de las competencias, con la intención de hacer más accesibles a los ciudadanos las instituciones y su funcionamiento».