Manifiesto de siete municipios para que acaben las molestias que provoca el aeropuerto
El manifiesto se ha firmado este miércoles en el Centro de Actividades Ambientales de Cal Ganxo, en Castelldefels. El acto ha coincidido con la celebración del Día Mundial Contra el Ruido.
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Desde octubre de 2006 el aeropuerto de Barcelona opera en configuración de pistas segregadas. Con esta configuración los aterrizajes en horario diurno (de 7 a 23 h) se realizan prioritariamente por la pista principal desde la Zona Franca y los despegues por la tercera pista, con giro hacia el mar, para evitar sobrevolar zonas habitadas. En periodo nocturno (de 23 a 7 h) se utiliza prioritariamente la configuración de aterrizajes por la pista cruzada y los despegues por la tercera pista en dirección a la Zona Franca. Esta solución operativa ha minimizado el impacto acústico del sobrevuelo de los aviones sobre las zonas habitadas del entorno del aeropuerto del Prat.
Este hecho reafirma a los alcaldes firmantes de este manifiesto en la convicción de que “es posible y viable compaginar el crecimiento del aeropuerto con la preservación de la calidad de vida de las personas”.
Por este motivo, los alcaldes de Begues, Ramon Guasch; Castelldefels, Antonio Padilla; Gavà, Joaquim Balsera; El Prat, Lluís Tejedor; Sant Boi, Jaume Bosch; Sitges, Jordi Baijet; y Viladecans, Carles Ruiz, afirman que no aceptarán en el futuro “la configuración de pistas paralelas por la grave afectación que provoca". añaden que su posición “es firme en defensa de un marco estable de gestión que contemple que el aeropuerto de Barcelona opere indefinidamente en configuración de pistas segregadas”.
Asimismo, los alcaldes presentes hoy en Castelldefels, los cuales se han presentado como “representantes de una población de 350.000 personas”, han pedido la creación de un órgano gestor dónde participen todas las administraciones implicadas, y ser informados sobre la capacidad máxima de actividad aeroportuaria que puede tener esta infraestructura.
Los siete alcaldes han convenido, asimismo, en que “hay que continuar trabajando por encontrar soluciones para que la afectación que todavía sufrimos del ruido de los aviones tienda a desaparecer totalmente”.
Los alcaldes han puesto de relieve, por último, su unanimidad al afirmar que “la modernidad no puede pasar por encima de la calidad de vida de las personas”.
Antonio Padilla, alcalde de Castelldefels:
"Reclamamos el aeropuerto que el conjunto de Barcelona y Cataluña necesitan, pero con el máximo respeto para con la población que vive en su entorno, algo que se ha demostrado que es técnicamente posible. Pedimos más atención por parte de las administraciones implicadas; no pedimos ningún capricho".
Joaquim Balsera, alcalde de Gavà:
"Hay que dar un nuevo paso en dos direcciones: mejorar el presente, para minimizar aún más el impacto acústico que sufrimos, y aclarar el futuro para que el aeropuerto opere ya siempre con pistas segregadas".
Lluís Tejedor, alcalde del Prat de Llobregat:
"No hay interés general que pueda prevalecer por encima de cualquier afectación de la calidad de vida de la ciudadanía. Los límites del progreso son los del respeto por el bienestar de las personas".
Jaume Bosch, alcalde de Sant Boi:
"Nuestra comarca soporta el impacto de numerosas infraestructuras, razón por la cual hay que buscar el equilibrio entre la modernidad y la calidad de vida. Queremos un aeropuerto de primera con ciudadanos también de primera, y no de segunda".
Carles Ruiz, alcalde de Viladecans:
"El Delta del Llobregatya no es la puerta de atrás del área metropolitana de Barcelona; la tenacidad de la gente ha permitido que este territorio tenga una buena calidad de vida que ha costado mucho conseguir. Ya no somos el lugar donde colocar todo lo que le molesta a Barcelona. No cuestionamos el aeropuerto sino que queremos evitar cualquier impacto negativo sobre nuestras ciudades".
Ramon Guasch, alcalde del Begues:
"Tenemos que ser tozudos y insistir en que hay que preservar el territorio. Hay que buscar la complicidad extrema de toda la ciudadanía para conservar y mejorar la calidad de vida de nuestras poblaciones".
Jordi Baiget alcalde de Sitges:
"Es posible vivir en silencio, que no se ponga en riesgo la salud de las personas, que se respete el descanso, porque hay soluciones técnicamente viables para conseguirlo.".