La desalinizadora del Llobregat incrementará la disponibilidad de agua potable para Castelldefels
El alcalde Joan Sau ha visitado este 19 de junio las instalaciones, que entrarán en servicio a finales de julio, para ver las pruebas de funcionamiento que se están desarrollando y conocer de cerca la nueva planta
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El alcalde de Castelldefels, Joan Sau, ha visitado este 19 de junio la desalinizadora del Llobregat, ubicada en el término municipal de El Prat junto a la desembocadura del río, para ver el estado de las instalaciones y la evolución de las pruebas de funcionamiento que se están desarrollando. El acto ha contado también con la presencia de los presidentes de las entidades metropolitanas, alcaldes y/o concejales metropolitanos, así como la del Conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar.
"Se trata de una infraestructura de futuro muy importante para Castelldefels, el área metropolitana y el conjunto de Catalunya que permitirá que un 20% de la demanda de agua quede cubierta y que, junto con otras instalaciones que se están construyendo, el problema de la sequía deje de ser para siempre un problema", ha afirmado Sau.
Esta instalación, que entrará en funcionamiento a finales de julio y que será la más grande de Europa destinada al abastecimiento urbano, podrá producir hasta 60 hm3 de agua anuales (unos 200 millones de litros al día), cerca del 17% del consumo del ámbito metropolitano, y dará servicio a 4,5 millones de habitantes, entre los que se encuentran los habitantes de Castelldefels. La desalinizadora del Llobregat será la segunda que entrará en servicio en Catalunya, tras la de Tordera (la Selva). Su puesta en marcha, añadida a la activación progresiva de dos desalinizadoras más, la de Foix (Baix Penedès-Garraf) y la de Tordera 2, junto con la ampliación del actual de Tordera, posibilitará la aportación progresiva de hasta 200 hm3 de agua más de cara al 2015.
La próxima entrada en funcionamiento de la desalinizadora del Llobregat proporcionará una mayor garantía para el abastecimiento de agua, optimizando la acumulada en los embalses, en función de la cantidad disponible, el régimen de lluvias y la planificación hidrológica. Además, permitirá que el sistema Ter Llobregat no dependa exclusivamente de los embalses, haciendo posible el inicio de una progresiva recuperación de los caudales del Ter.
Además de incrementar la disponibilidad de agua, también aumentará la calidad y mejorará el gusto, debido a la reducción de la salinitat derivada de los problemas asociados a una cuenca salina como es lo la del Llobregat. Las mejoras incidirán también en un ahorro potencial de entre 35 y 45 euros el año por hogar en reparación de electrodomésticos y cañerías, en reducción de energía por calentar el agua, en detergentes y suavizantes, y en equipos de osmotització domésticos.
El coste total de la nueva desalinizadora ha estado de 230 millones de euros, incluyendo la captación y las conexiones con la red de abastecimiento, 150 de los cuales (el 75% del coste específico de la instalación) han sido financiados con Fondo de Cohesión europeos. También ha habido aportaciones del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.