La Audiencia condena a los asesinos de los joyeros de Castelldefels a 64 y 46 años de cárcel
La sentencia del proceso judicial, en el que Ayuntamiento y Gremio de Joyeros han ejercido también de acusación particular, fija la prohibición para ambos condenados de residir y acudir a Castelldefels o acercarse a un kilómetro de distancia de los familiares de las víctimas durante los tres años posteriores al fin del cumplimiento de la pena
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"Valoro esta sentencia con una satisfacción doble. Primero porque finalmente hay una sentencia y todos, sobre todo la familia, podremos cerrar esta herida, aunque las sentencias nunca devuelven la vida a las víctimas pero cuando se hace justicia se puede descansar con una cierta tranquilidad. En segundo lugar, porque es una sentencia entiendo que ejemplar por las penas que impone y por la prohibición a los condenados de residir y acudir a Castelldefels o acercarse a un kilómetro de distancia de los familiares de las víctimas durante los tres años posteriores al cumplimiento de las penas."
Con estas palabras, el alcalde de Castelldefels, Joan Sau, ha valorado la sentencia en la que la Audiencia de Barcelona ha condenado a 64 años de cárcel a Fernando Sánchez Medina y a 46 años de prisión a su sobrino, Juan Antonio Sánchez Hernández, por el triple asesinato de la joyería Royo de Castelldefels (Barcelona), ocurrido en noviembre de 2005.
En la sentencia, la Audiencia se basa en el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular y condena a Sánchez a 64 años de cárcel por tres delitos de asesinato y uno de robo con violencia y a 46 años a su sobrino, también por tres delitos de asesinato y un intento de robo con violencia.
El crimen, que conmocionó a la población de Castelldefels, ocurrió la mañana del 29 de noviembre de 2005, cuando Sánchez y su sobrino entraron en la joyería con la intención de robar y de repente, por circunstancias que no se han podido aclarar, atacaron mortalmente con una navaja al matrimonio y al hijo que regentaban el local.
El fallo remarca que pese a que el autor material de las puñaladas fue Fernando Sánchez, su sobrino también es condenado por asesinato porque estaba presente y aceptó, permitió y reforzó la actuación de su tío, al impedir que las víctimas salieran a pedir ayuda.
En la sentencia se considera probado que Sánchez, que había acudido en ocasiones anteriores a la joyería para instalar el aire acondicionado, acudió de nuevo al establecimiento porque el propietario le había llamado para que reparara uno de los aparatos. El condenado, que estaba de baja laboral, se puso de acuerdo con su sobrino para ir al local, con la intención de apoderarse de algún objeto de valor, aprovechándose de la confianza que los dueños habían depositado en él.
Sin que se haya podido establecer por qué motivo, en un momento dado, Fernando Sánchez empezó a agredir mortalmente al matrimonio y al hijo con un machete con una hoja de 15 centímetros, mientras su sobrino impedía su huida.
Por estos hechos, la Audiencia de Barcelona condena a Fernando Sánchez a más de 64 años de cárcel, ya que le impone una pena de 17 años y seis meses por un delito de asesinato y otras dos penas de 22 años y seis meses por sendos asesinatos con alevosía y ensañamiento. Además, le impone dos años y siete meses por un delito de robo, con la agravante de reincidencia, ya que tenía una condena previa. En cualquier caso, el fallo fija para él como máximo de cumplimiento efectivo de la condena un total de 40 años de cárcel.
Por su parte, Juan Antonio Sánchez es condenado por tres delitos de asesinato con alevosía, a la pena de quince años de cárcel por cada uno, y a un año y nueve meses de cárcel por un delito de robo.
La sentencia también fija la prohibición para ambos condenados de residir y acudir a Castellefels o acercarse a un kilómetro de distancia de los familiares de las víctimas durante los tres años posteriores al fin de su condena. A lo largo del proceso judicial, el Ayuntamiento de Castelldefels ha ejercido también como acusación popular.