La Escuela Politécnica Superior de Castelldefels, un referente en educación superior e investigación
Castelldefels tiene varias joyas en el Parque Mediterráneo de la Tecnología, con centros educativos y de investigación de referencia a nivel español, europeo y mundial. Uno de estos centros es la Escuela Politécnica Superior de Castelldefels, que imparte estudios y realiza labores de investigación en telecomunicaciones y aeronáutica
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Ámbito educativo
Un total de 1.200 estudiantes pisan cada día la Escuela Politécnica Superior de Castelldefels (EPSC), un centro universitario especializado en las Telecomunicaciones y la Aeronáutica. La EPSC ha logrado un gran nivel de calidad en su docencia al ser pionera en varias iniciativas, como el aprendizaje cooperativo basado en proyectos, por tener un número reducido de estudiantes por clase (40 alumnos que se subdividen en dos subgrupos de 20 por clases de laboratorio y problemas), un sistema de evaluación continua basado en el trabajo regular de los estudiantes (el 80% de los estudiantes que ingresan acaban sus estudios), en la promoción de la experimentación y el uso de los laboratorios, que están a disposición de los estudiantes cuando no se dan clases, y en las prácticas en empresas, incluidas en el plan de estudios. El 80% de sus ingenieros encuentran un trabajo cualificado en los tres meses posteriores a la finalización de la carrera.
Ámbito de investigación
La EPSC también ha logrado buenos resultados en investigación. Según el director del centro, Jordi Berenguer, “queremos ser un centro de referencia en el ámbito de la telecomunicación aplicada a la aeronáutica y el espacio, y en especial en relación a la navegación aérea y al control del tráfico aéreo y de las infrastructures aeroportuarias”. Otros campos de gran interés en el que trabajan actualmente son los que van desde las aplicaciones de Internet en ámbitos como la medicina o los sistemas multimedia, y en el desarrollo de sensores electrónicos para la telemedida del ritmo cardíaco o la obtención del electrocardiograma, hasta sistemas de monitorización medioambientales.
También hay una rama importante de investigación en el ámbito de la microgravedad. En este campo, Berenguer subraya que, “el año pasado, la Agencia Espacial Europea lanzó el cohete Rexus que incorporaba un experimento sobre el comportamiento de fluidos en condiciones de microgravedad, diseñado por estudiantes y profesores de la escuela”.
También se están realizando investigaciones en el ámbito de las comunicaciones móviles y la planificación de redes de comunicación; en sensores y sistemas de comunicación sin hilos para el tren de alta velocidad, y en las aplicaciones de aviones no tripulados en situaciones de emergencia, detección de incendios, rescate de personas, o en aplicaciones de agricultura de precisión.
Ámbito social
“No queremos ser un centro cerrado, sino abierto a todo el mundo”, comenta Berenguer. El centro desarrolla una importante labor social con proyectos como 'Marte XXI', que ha permitido que estudiantes de secundaria de la ciudad se conecten de forma sencilla con la ciencia; el Aula Senior UPC, para mayores de 55 años, o la ONG Telecos Sin Fronteras, que desde hace tiempos realiza actividades de cooperación en Nicaragua, con proyectos como el de un radioenlace para conectar médicos aislados con un centro asistencial.