Diez décimos del 8.128, quinto premio de la lotería de Navidad, vendidos en Castelldefels
La administración La Paz, en la calle Iglesia, ha vendido en ventanilla solamente una serie, es decir, diez décimos que cobrarán 6.000 euros cada uno
Última modificació:
El segundo de los quintos premios cantados hoy en el sorteo del Gordo de Navidad ha dejado 60.000 euros en Castelldefels. La administración de Lotería número 2, La Paz, de la calle Iglesia número 59 los ha vendido, uno por uno, en la ventanilla.
Es sólo un pellizco, 6.000 euros por décimo. De forma que, una hora larga después de que hubiera salido del bombo la bola con el número 8.128, el administrador, Francisco Martínez, todavía no había contactado con ninguno de los ganadores.
Tampoco había a la puerta del establecimiento escenas de euforia. Y es que el número se ha vendido mucho repartidament: en Tortosa, Reos, Castelldefels, Cerdanyola del Vallès, Blanes, Castelló, Rentería, Las Palmas, Madrid, Leganés, Ciempozuelo…
Los quintos premios han incrementado la dotación este año, puesto que han pasado de los 50.000 a los 60.000 euros por serie; es decir, 6.000 para cada décimo. Pero el 8.128 es lo que popularmente se denomina un número feo: los que empiezan en cero, confirma el administrador, se venden menos que los de cinco cifras.
Tranquilidad
El administrador de Paz, en el barrio de Pueblo Viejo de Castelldefels, atendía a los clientes habituales que no han sido afortunados, sorprendidos y solidariamente contentos, a pesar de que la suerte ha pasado de largo. Francisco Martínez, sin embargo, lamentaba un descenso en las ventas este año de un 5 por ciento, y recibía, atareado pero muy educadamente, a los representantes de las agencias bancarias del barrio a la caza de algún afortunado que, a las 12 del mediodía, todavía no se había manifestado.
Martínez, eso sí, segunda generación de profesionales de la suerte, se ha mostrado satisfecho por esta pequeña alegría que ha caído en Castelldefels. Aunque sin cava ni gritos; nada que ver con lo que vivió en 1998, cuando vendió un segundo premio del Gordo.