La postura del Ayuntamiento, importante para la clausura definitiva de Saratoga y Riviera
En mayo se hizo pública la sentencia judicial que establece el cierre definitivo de los locales
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El actual gobierno municipal decidió al inicio del mandato que el Ayuntamiento de Castelldefels se personase como acción popular en el juicio contra los burdeles Riviera y Saratoga ante los perjuicios que la actividad de ambos establecimientos venía causando desde hacía décadas a los vecinos de la ciudad y como rechazo a las supuestas acciones delictivas que se producían en ellos. El 27 de mayo de este año se hacía pública la sentencia mediante la cual se decretaba el cierre definitivo de Riviera y Saratoga al considerarse probada la comisión continuada, por parte de sus responsables, de diversos delitos como asociación ilícita para delinquir, integración en organización criminal y delito contra los derechos de los trabajadores, entre otros.
El Ayuntamiento tuvo que asumir obras por el abandono de los edificios
En los últimos años, el Ayuntamiento ha tenido que ir asumiendo diferentes obras en los edificios abandonados por las incomodidades que estaban produciendo sobre los vecinos y los riesgos que entrañaba el estado deplorable de los mismos. El consistorio ha realizado estas actuaciones, a pesar de ser edificios privados, para dar solución a las problemáticas que se estaban produciendo en el entorno y sobre la calidad de vida de los vecinos.
Cronología de la actividad de los clubes en Castelldefels
En 1993 abren sus puertas el Riviera y el Saratoga bajo la denominación de restaurante-hotel. El Ayuntamiento aduce que la licencia no corresponde a la actividad que realizan. El asunto llega a los tribunales. La sentencia es favorable a lo observado por el municipio.
En 1998 y 1999 tanto Riviera como Saratoga solicitan al Ayuntamiento la licencia de actividad de Club con habitaciones, que es aprobada por la comisión de gobierno municipal liderada por el alcalde Agustín Marina.
En 2004 el Riviera y el Saratoga piden adecuarse a la nueva normativa que bajo la denominación de licencia para locales de pública concurrencia donde se ejerce la prostitución implementa la Generalitat (Decreto del Departament de Interior de la Generalitat núm 217/02). Esta licencia ha de ser otorgada por el Ayuntamiento, quien finalmente la concede por silencio administrativo, en época del alcalde Antonio Padilla.
En aquella época, la asociación de vecinos de Gran Via Mar fue muy crítica con el Riviera y las molestias que generaba. Pilar Guerra, presidenta de la AVV Gran Vía Mar, señala que en la época “tuvimos que pelear mucho contra viento y marea, cortando semanalmente el tráfico de la autovía durante tres años, para cerrar el Riviera, que genera ba una problemática exagerada en el barrio a todos los niveles. En aquel momento lamento sobre todo que tuviéramos que llegar a demandar al Ayuntamiento por haber dado una licencia que no correspondía en un barrio residencial”.
El 7 de marzo de 2009, a raíz de una investigación por corrupción policial, el juzgado de instrucción nº 33 de Barcelona acuerda la clausura temporal del Riviera y el Saratoga como medida cautelar. La Audiencia de Barcelona prorroga y confirma esta decisión. Se acusa a los responsables del prostíbulo de asociación ilícita para delinquir, cohecho pasivo e integración en organización criminal, favorecimiento de la prostitución continuada y delito contra los derechos de los trabajadores.
En junio de 2009 se aprueba la ordenanza municipal de Civismo y de uso del Espacio Público, que en el artículo 48 establece que “no se concederá ninguna licencia de apertura para establecimientos de pública concurrencia donde se ejerce la prostitución si los locales no guardan una distancia mínima de 3.000 metros en línea recta respecto a centros docentes y locales de ocio destinados a menores”.
El 19 de enero de 2012 el Ayuntamiento de Castelldefels, con el cambio de gobierno y con el nuevo alcalde Manuel Reyes, decide comparecer como acusación popular, con los servicios jurídicos propios, en el proceso judicial que se sigue contra los clubes.
El 20 de marzo de 2014 el Ayuntamiento de Castelldefels aprueba en Junta de Gobierno Local la caducidad de las licencias municipales del Riviera y el Saratoga por llevar más de dos años cerrados y, por consiguiente, sin que se haya producido ninguna actividad.
El juicio se prolonga del 16 de septiembre de 2013 hasta el 29 de enero de 2014.
El 27 de mayo de 2014 se hace pública la sentencia del caso mediante la cual se decreta la clausura definitiva de los establecimientos Saratoga y Riviera y al mismo tiempo la disolución de las sociedades Pereseba SCP, administradora del Saratoga y del Restaurante Hotel Riviera SA La presidenta de la AVV Gran Via Mar, Pilar Guerra, pide, “sobre todo, que se mantenga esta situación actual en el futuro, y que no vuelvan nunca más a abrir con esta actividad. Esos edificios podrían aprovecharse como equipamientos para el barrio”.