Nueva campaña preventiva contra la procesionaria del pino en Castelldefels
El Ayuntamiento lleva a cabo anualmente un programa de tratamiento de los pinos que se encuentran en parques, colegios y otros espacios públicos • Debemos estar alerta a la bajada de las orugas de la procesionaria
El Ayuntamiento de Castelldefels ha puesto en marcha una nueva campaña de control de la procesionaria del pino en las calles y espacios verdes de la ciudad.
En este marco, una empresa especializada está colocando trampas específicas en el arbolado municipal, con la correspondiente monitorización y seguimiento de Jarfels.
Esta actuación forma parte de la estrategia preventiva basada en la GIP (Gestión Integrada de Plagas) para reducir la presencia de esta plaga.
¿Qué es la procesionaria del pino?
La procesionaria del pino es un insecto autóctono que afecta principalmente a pinos y cedros .
Durante el invierno, las larvas se desarrollan dentro de nidos visibles en forma de bolsas blancas en las copas de los árboles. Posteriormente, bajan por los troncos en fila -en forma de "procesión"- para enterrarse en el suelo y completar su ciclo vital. En este período, es necesario extremar las precauciones, ya que los pelos urticantes de las orugas pueden provocar reacciones alérgicas tanto en personas como en animales de compañía.
¿Cómo se controla su expansión?
La Gestión Integrada de Plagas (GIP) aplica una estrategia combinada de control que incluye tratamientos químicos puntuales, realizados en noviembre, actuaciones mecánicas, como la instalación de trampas para capturarlas, la retirada manual de nidos, y un seguimiento continuo del arbolado por parte de la empresa municipal de jardinería Jarfels, teniendo en cuenta la ubicación y las ubicación. A pesar de estos esfuerzos, cabe recordar que la erradicación total de la procesionaria no es posible.
La colaboración de la ciudadanía es necesaria
Finalmente, desde el consistorio se pide la colaboración de la ciudadanía, especialmente durante el período de bajada de las larvas —habitualmente alrededor del mes de febrero, según la climatología—, siguiendo recomendaciones básicas como evitar pasear por zonas con pinos, llevar los perros atados , no manipular nidos ni orugas y utilizar ropa protectora.
Este conjunto de actuaciones permite minimizar los riesgos para la salud y preservar el arbolado urbano, garantizando una gestión responsable de los espacios verdes de la ciudad.
Más información: Web de la empresa municipal Jarfels